Don Lápiz era un abuelete borondo, con andar cansino y con boina, que se recorría todas las calles de Siles y al que todos los chiquillos le preguntábamos (muertos de risa) ¿Papi.. y las Canarias? Sabiendo la respuesta que nos iba a dar, amenazándonos con su garrota: ¿Y la puta de tu madre?
Vivía sólo en una casa que hace esquina con el Arco del Cerrillo, en la calle Casa Caida.
Vivía sólo en una casa que hace esquina con el Arco del Cerrillo, en la calle Casa Caida.
Yo me figuraba que lo de don lápiz se lo habrían puesto por ser alto y flaco.