Cuando la
amistad, el afecto, la estima, el aprecio, el respeto, el cariño, el amor, o cualquiera de estos valores es auténtico y verdadero; el orgullo, el rencor o la vanidad, no tienen cabida.
Reflexiona, ven a mí, cree en mí.
Te espero.
Bájate de tu pedestal y dialoguemos.
Transparente.