Yo tambien le doy mi voto Rubí.
Siempre digo, que en una
casa, no debiera faltar nunca un niño. ¡Figuraté en un
pueblo!... Sí que a veces cansan, pero dan mas alegría, que otra cosa. Un
parque infantil, siempre, llena el alma. Es la esperanza, el presagio del relevo generacional. ¡Ojalá estos niños de hoy, recuerden su parquecito, como nosotros recordamos aquellos
juegos "tan nuestros", aunque no hubiera parque!.
Un saludo Rubí, Emigrao y a todos los
foreros.
Charo.
Castellon de la Plana.