EL CALABOZO SIN CANDADO..
Llevaba 8 años contando grietas en la pared.
Ocho años desde que me arrastraron a ese calabozo por un crimen que no cometí. Ocho años sin ver el sol, sin escuchar la risa de mi hija.
Solo una cosa me mantenía cuerdo: la promesa que le hice a Camila antes de que se la llevaran los hombres del
pueblo. "Papá va a volver por ti. Te lo juro".
Anoche, la
puerta estaba abierta.
No había guardias. No había cadenas. El pasillo estaba vacío, como si el lugar llevara siglos
... (ver texto completo)