Antes que nada, que sea el buen rollo, como dices tú, lo que prevalezca. Mi intención siempre es esa y, como yo no suelo molestarme nunca por los comentarios de nadie, pienso que el que se molesta con los míos tiene un problema tan ajeno a mí como propio suyo. Por lo que, hasta por eso, duermo como un bendito de Dios por las noches. Y el sarcasmo, amigo EG, forma parte del juego y de la dialéctica, así como la vehemencia en las exposiciones. No nos pongamos tan susceptibles, aunque ya empecéis a ... (ver texto completo)