En los días siguientes a su entierro, debían oficiarse otras mil misas, y también mandó se dijeran 500 misas más, esta vez por las almas de los indígenas que habían fallecido debido a sus malos tratos.

Mediante otras disposiciones, favoreció a algunos parientes y amigos cercanos. Por último, legó 6 mil pesos al Señor de la Agonía o Cristo de Mayo, para seguir realizando la procesión expiatoria de los días 13 de mayo, cuando se recordaba el terremoto acaecido en esa fecha. Sus funerales fueron ... (ver texto completo)
Se sabe que en una ocasión arrojó desde su casa un Cristo tallado en madera, que según ella la miraba con lástima mientras azotaba cruelmente a algún esclavo. Los padres agustinos, que tenían su iglesia al lado de la casa de La Quintrala, lo recogieron y lo pusieron en el altar donde permanece hasta hoy. El 13 de mayo de 1647, cuando un gran terremoto azotó la región, sucedió algo realmente extraño: la corona de espinas que el Cristo tenía sobre su cabeza, cayó hasta su cuello, hecho que lo bautizó ... (ver texto completo)
El primer proceso a la Quintrala no conoce sólo el asunto parricida, puesto que desde el comienzo se interpone la cuestión de los “duendes”.

Sin embargo este proceso, como todos los posteriores a los que fue sometida Catalina a lo largo de casi medio siglo, no estaba destinado a acabar rápido. En primer lugar, como se ha dicho, porque se trataba de querellas contra un poderoso, miembro de una familia principal que contaba con muchas cartas a su favor, pero, además, porque las acusaciones de brujería ... (ver texto completo)
Esta doña Catalina mató a su padre con veneno que le introdujo en un pollo que preparó ella misma con todo el cariño cuando su padre estaba enfermo.

La primera grave acusación contra Catalina de los Ríos provoca un pánico y acaba por dividir a la sociedad santiaguina. El odiado Gonzalo de los Ríos muere tras enormes sufrimientos y la sospecha, la certeza, de la autoría del delito da lugar a un bullado proceso en el que Catalina y la familia Lisperguer son defendidas y protegidas por las más altas ... (ver texto completo)
Desde muy joven, la existencia de Catalina revela un drama doméstico. Rechaza la autoridad del padre, estrecha alianzas y amistades con indios y criollos indeseables, se refugia en el seno de su nana indígena con la que oficia sahumerios y ensalmos y prepara alambiques y conjuros, defiende con denuedo a su madre, también acusada de brujerías, de la violencia patriarca. “Yo no quiero en mi casa hombres que me pongan mala cara”, es frase que pone la tradición en boca de una joven precoz y autoritaria, ... (ver texto completo)
La censura impuesta durante tanto tiempo a la historia de Catalina tiene fácil explicación en una sociedad patriarcal y ferozmente patrimonial como la chilena. La Quintrala no encarnaba sólo una figura secundariamente femenina de una gran familia principal: fue ella misma propietaria y jefe de una rama de la estirpe fundadora del futuro país. Era entonces necesario confinar la leyenda de una “Catalina la Loca”.
Catalina de los Ríos y Lisperguer (1604-1665), hija de Catalina Lisperguer, nieta de Águeda Flores y biznieta de Elvira de Talagante, reivindicará, dicha ascendencia híbrida a través de la estrecha alianza con su criada machi, depositaria de las tradiciones religiosas chamanísticas del pueblo mapuche. Catalina, llamada Quintrala por el arrebatador rojo de sus cabellos, fue juzgada implícitamente por brujería, su destino como presunta hechicera es inseparable de la sombra de su congénere autóctono.
Corre la primera mitad del siglo XVII en las tierras de Chile. Época de continuas sublevaciones araucanas en el sur del país y de crisis de la administración colonial. El gobierno virreinal de Lima afronta graves dificultades para imponer el orden en la provincia chilena. Con la autorización del rey, se intenta poner en práctica la política de la “guerra defensiva” propugnada por los jesuitas, que busca establecer una tregua y diálogo con los araucanos alzados. Santiago de Nueva Extremadura cuenta ... (ver texto completo)
Uno de los personajes más llamativos y enigmáticos de la época colonial fue Catalina de los Ríos y Lisperguer, más conocida como La Quintrala, durante su vida cometió múltiples asesinatos sin piedad, mató a su padre, a sus amantes y esclavos. Despiada, polémica y sin escrúpulos, mala hasta la saciedad, sangrienta y sin rencor, provenía de una poderosa familia bien relacionada que taparía durante tres décadas su crueldad con la ayuda del gobernador.
Richard Speck se recuperó para presentarse a juicio por ocho cargos de asesinato. A un jurado de Illinois sólo les costó 46 minutos para hallarlo culpable por los ocho cargos. Fue sentenciado a muerte.

En 1972, cuando la pena de muerte fue prohibida momentáneamente en EEUU, Speck estaba sentenciado a morir. Fue sentenciado nuevamente de 400 a 1.200 años en prisión.

El 5 de diciembre de 1991, Richard Speck murió en prisión por un ataque cardíaco. Como nadie reclamó su cuerpo, fue quemado por ... (ver texto completo)
El vecino no respondió. Speck salió arrastrándose de la habitación, chorreando sangre. Un empleado llamó a la policía. Speck fue llevado inmediatamente al Hospital Cook County.

El doctor LeRoy Smith miró la lista de pacientes, B. Brian y pensó que se parecía bastante al fugitivo del que todos hablaban que había matado a ocho enfermeras. El doctor lavó un poco la sangre seca que cubría el tatuaje. Descubrió las palabras "Born to raise hell". El doctor Smith se acercó y preguntó: " ¿Cuál es su nombre?". ... (ver texto completo)
El FBI comunicó a la policía de Chicago el detalle del brazo izquierdo de Speck, tatuado con las palabras "Born to raise hell". Sus huellas digitales concordaban con varias huellas tomadas de la residencia de las enfermeras.

Speck logró juntar los 90 centavos para quedarse en el hotel Starr en la calle West Madison en el distrito Skid Row de Chicago. Se registró como B. Brian. Allí, Speck leyó un recuento de los asesinatos y, enseguida, se cortó su muñeca derecha y su codo izquierdo. Mientras ... (ver texto completo)
Cora describió a Speck a la policía, alto, rubio y con voz cansina del meridional. Su descripción y los detalles de los asesinatos múltiples recibieron mucha publicidad. Veinte minutos después de que el informe fuera entregado a los patrulleros, la policía supo que un hombre que cuadraba con la descripción había dejado dos bolsos en una gasolinera. Había mencionado que estaba buscando trabajo en la Unión Marítima Nacional. Un chequeo con la Unión confirmó que un tal Richard Speck estaba buscando ... (ver texto completo)
La trágica escena de las víctimas mostraba a Gloria Davy desnuda y atada con unos nudos demasiado perfectos, con un paño alrededor del cuello y su cabeza colgando del sofá, en sus nalgas habían rastros de semen. Patricia Matusek desnuda en el baño, sus braguitas blancas bajadas mostraban el vello púbico. Nina Schmale en la habitación junto a las demás, había tanta sangre derramada que apenas se les reconocían, su vestido levantado hasta el pecho con las mismas ataduras y nudos de iguales características, algo profesionales. Pamela Wilkening de 18 años, amordazada y apuñalada en corazón, cuello y pecho, su cuerpo yacía en el reguero de sangre. Mary Ann Jordania con tres apuñaladas en el pecho, cuello y ojo. Valentina Paison de 24 años, tumbada hacia abajo, con profundos cortes en su garganta y sobre ella, como si de una muñeca se tratase, se lanzó a Merlita Gargullo, apuñalada y también estrangulada. ... (ver texto completo)
A las seis de la mañana Cora Amurao escapó de su escondite. Saltó los cuerpos de sus compañeras hasta un alféizar al ras del piso que iba a lo largo del frente de la casa. La señorita Amurao gritaba: "Ayúdenme, ayúdenme. Todo el mundo está muerto. Soy la única viva en el barco". En su estado de terror, pensó por un momento que estaba de vuelta en Filipinas.

La extraña visión de una chica gritando histérica, pronto atrajo a un transeúnte a la casa del horror. Cora Amurao era la única de las nueve ... (ver texto completo)