FREILA: Se sabe que en una ocasión arrojó desde su casa un...

Se sabe que en una ocasión arrojó desde su casa un Cristo tallado en madera, que según ella la miraba con lástima mientras azotaba cruelmente a algún esclavo. Los padres agustinos, que tenían su iglesia al lado de la casa de La Quintrala, lo recogieron y lo pusieron en el altar donde permanece hasta hoy. El 13 de mayo de 1647, cuando un gran terremoto azotó la región, sucedió algo realmente extraño: la corona de espinas que el Cristo tenía sobre su cabeza, cayó hasta su cuello, hecho que lo bautizó como el Cristo de Mayo o Señor de la Agonía. Catalina de los Ríos y Lisperguer murió el 15 de enero de 1665 y fue enterrada en la misma iglesia de San Agustín.

Casi toda su fortuna fue legada en beneficio de su alma, para ser rescatada del purgatorio. Estableció que se dijeran 20 mil misas, para lo que dispuso 20 mil pesos.