FREILA: Corre la primera mitad del siglo XVII en las tierras...

Corre la primera mitad del siglo XVII en las tierras de Chile. Época de continuas sublevaciones araucanas en el sur del país y de crisis de la administración colonial. El gobierno virreinal de Lima afronta graves dificultades para imponer el orden en la provincia chilena. Con la autorización del rey, se intenta poner en práctica la política de la “guerra defensiva” propugnada por los jesuitas, que busca establecer una tregua y diálogo con los araucanos alzados. Santiago de Nueva Extremadura cuenta con pocos miles de habitantes, la mayoría de ellos indígenas, mestizos y africanos ocupados en tareas de servicio doméstico en las casonas de criollos y españoles. El poder interior es ejercido por dos grandes familias, una de las cuales, los Lisperguer, constituye un ejemplo fundacional de las posibilidades de hibridación étnica y cultural en las colonias. Pedro Lisperguer, alemán y ex paje de Carlos V, el fundador de la casta, se había casado con doña Elvira, princesa mapuche de Talagante, propietaria de enormes extensiones de tierra en el Chile central, y Águeda, una de sus hijas, se unirá en matrimonio con Bartolomé Flores, dando origen así a una de las mayores fortunas del reino.