Bella bellisima, estabas el el lecho crepuscular. Tus cabellos rizados cubrian tu cara, junto a las privilegiadas sabanas que rozaron tu piel durante toda la noche compitiendo con mis brazos y mis manos que te abrazaron como si fuera a ser la ultima vez que lo hicieran. Te besé mientras dormias, y tu rostro hacia pequeñas muecas de querer coresponder a mis caricias. Nuestro AMOR se volvio a situar en lo mas sublime de los sentimientos humanos. Aborrezco esta distancia, y el tiempo se detiene o se ... (ver texto completo)