Mensajes de TURON (Asturias) enviados por José Mel Z..L.:

Aquel fue para mi un momento importante porque era la primera vez que alguien que no pertenecia a mi familia me invitaba a su casa, no solo a cenar sino tambien a dormir, y me pregunte que aspecto tendria la hija de un hombre tan bueno y que sabia tanto por haber estado casado con una musa, y senti deseos de preguntarle por la edad de Aida, pero no me atrevi a tanto. Asi que fuimos hasta las cocinas a ver que nos habia preparado de almuerzo la señora Elvira. Eneka me dijo, esta tarde tenemos que ... (ver texto completo)
Pues como aquel agua remansada y limpia se me antojaba a mi la voz del jardinero Eneka. Ante una pregunta suya sobre la felicidad le explique que a mi me hacian feliz las pequeñas cosas, tomar una sopa de pan caliente cuando hacia frio, ayudar a mi abuelo a pasar la bruza por el lomo de las yeguas, contemplar la crecida del rio despues de una tormenta, imaginar las tetas de la señorita Julia balanceandose en el campanario o encontrar con mi primo Alipio un nido de tordo repleto de huevos. Eneka me ... (ver texto completo)
Cuando nos lavabamos, Eneka me explico que eso de que el trabajo ennoblece al hombre lo habian inventado unos señores ricos bebiendo buen vino y dejandose acariciar por hermosas señoritas, y que los ricos no acababan nunca de crecer porque habia necesidades que ellos no sufrian, escaseces y penurias que no conocian y que eran las que hacian madurar a las personas, y tambien me dijo Eneka que por eso los hombres y las mujeres ricos se comportaban, tanto en la alegria como en la enfermedad, de la misma manera que los niños. La voz de Eneka era pausada y honda, y me parecia a mi que tenia su voz la misma naturaleza que el agua del pozo de los salgueros, donde mi hermana se bañaba desnuda al fimal de cada primavera, pare rellenar sus poros con la fragancia y la luz que habia en el remanso, al menos eso decia ella, siempre conmovida por la fantasia poetica. ... (ver texto completo)
Me dijo, otro dia te hablare de las plagas, y dije, ya me hablaste de pulgones, merucos, cochinillas y malpies, y el dijo que era de otras plagas de las que queria hablarme, de las de Egipto y de como entendia el que aquellas plagas podrian volver a repetirse, aunque con ciertos matices y algunas sustanciales diferencias, en definitiva ajustandose a estos tiempos y a la ideosincracia de nuestra region, aqui tambien hay un pueblo oprimido y unos cuantos faraones que creen tener el poder de Dios, asi ... (ver texto completo)
Me pare un momento, me apoye en la pala y le pregunte, Eneka, como es que sabes tanto, y el tambien detuvo su trabajo con el rastrillo, sonrio y me respondio, porque estuve casado con una de las nueve musas, estuve casado con Clio, que, al igual que las ocho restantes, era hija de Mnemosine y de Zeus, por eso, Nalo, es por lo que se tantas cosas. Quede perplejo porque no conocia a ninguno de cuantos habia nombrado y porque no sabia si Eneka se estaba burlando de mi. Sonrio, me dio una palmada en la espalda y me dijo, anda, vamos a terminar con este apestoso trabajo para lavarnos e ir en busca de Elvira, a ver que nos ha preparado para el almuerzo. ... (ver texto completo)
Ya las he visto, pero bueno si parece ya una chica mayor tomando el sol.. está hecha una señorita. ¡Qué mal lo va a pasar en Guadalajara! sobre todo estos primeros días. ¿Es en Gijón?
Claro en la playa de aqui, ¡vaya pregunta!.
Me voy a quitarlas.
Sigo aquí, es que le estaba contestando a Estrella.... estoy esperando haber que me enseñas...
Mira mis fotos pendientes, cuando las veas me lo dices para quitarlas.
Hace mucho que no oía ese verbo tan dificil de conjugar... jaja "apigaciar". Cuando quieras me enseñas lo que me has dicho antes.. Uy ¡que raro suena esto, no vayan a pensar mal... jajaja
¿Sigues por ahi o marchaste?.
Estabamos distribuyendo el estiercol fermentado en capas regulares y Eneka me hablaba del pueblo de los edomitas y de como Esau habia renunciado a la primogenitura en favor de su hermano Jacob a cambio de un exquisito guiso de lentejas, y a mi no me gustaban nada las lentejas asi que no entendia la postura del tal Esau, aunque tampoco entendia muy bien que importancia podia tener aquel asunto de la primogenitura. Seguimos preparando las camas de estiercol, humedeciendolas y mezclando en ellas diferentes ... (ver texto completo)
Me dijo, otro dia te hablare de las plagas, y dije, ya me hablaste de pulgones, merucos, cochinillas y malpies, y el dijo que era de otras plagas de las que queria hablarme, de las de Egipto y de como entendia el que aquellas plagas podrian volver a repetirse, aunque con ciertos matices y algunas sustanciales diferencias, en definitiva ajustandose a estos tiempos y a la ideosincracia de nuestra region, aqui tambien hay un pueblo oprimido y unos cuantos faraones que creen tener el poder de Dios, asi ... (ver texto completo)
Mientras construiamos el umbraculo y Eneka me hablaba de la historia de Israel, yo sentia que aquel hombre grande y de ademanes blandos estaba abriendome otra puerta al mundo, una puerta parecida a la que a veces me abria mi hermana Lucia cuando me explicaba los enigmas del cuerpo femenino y los escondrijos del amor o cuando me mostraba los singulares reclamos de las revistas ilustradas, y sentia que el lugar donde Eneka me estaba abriendo aquella puerta no era otro que el centro mismo de su propiop ... (ver texto completo)
Estabamos distribuyendo el estiercol fermentado en capas regulares y Eneka me hablaba del pueblo de los edomitas y de como Esau habia renunciado a la primogenitura en favor de su hermano Jacob a cambio de un exquisito guiso de lentejas, y a mi no me gustaban nada las lentejas asi que no entendia la postura del tal Esau, aunque tampoco entendia muy bien que importancia podia tener aquel asunto de la primogenitura. Seguimos preparando las camas de estiercol, humedeciendolas y mezclando en ellas diferentes ... (ver texto completo)
Eneka me vio triste y por eso me pregunto, tu sabes cuantos hijos tuvo Jacob, y le dije, cual Jacob, porque habia uno belga y otro israelita, y el dijo, cual va a ser, el de la Biblia, el hijo de Isaac, y respondi que si, que lo sabia porque lo habia estudiado en el libro de Historia Sagrada, que habia tenido doce, y el dijo, quia, tuvo casi un centenar, y me hablo de las mujeres de Jacob, de Lia la de los ojos tiernos, de la esclava Zilpa y de su legitima, Raquel, y me extraño sobre manera que un ... (ver texto completo)
Mientras construiamos el umbraculo y Eneka me hablaba de la historia de Israel, yo sentia que aquel hombre grande y de ademanes blandos estaba abriendome otra puerta al mundo, una puerta parecida a la que a veces me abria mi hermana Lucia cuando me explicaba los enigmas del cuerpo femenino y los escondrijos del amor o cuando me mostraba los singulares reclamos de las revistas ilustradas, y sentia que el lugar donde Eneka me estaba abriendo aquella puerta no era otro que el centro mismo de su propiop ... (ver texto completo)
Nos quedamos todos serios y Julia solto mi mano, como si el hecho de habermela tomado tambien hubiera supuesto descortesia hacia el patron, y aquel momento feliz se partio en momentos tan diminutos y desconsolados que no nos sirvieron de nada. Eneka dijo, Nalo, vamos a terminar el umbraculo de los geranios, y Elvira dijo, vamos Julia a preparar el almuerzo de los señores.
Eneka me vio triste y por eso me pregunto, tu sabes cuantos hijos tuvo Jacob, y le dije, cual Jacob, porque habia uno belga y otro israelita, y el dijo, cual va a ser, el de la Biblia, el hijo de Isaac, y respondi que si, que lo sabia porque lo habia estudiado en el libro de Historia Sagrada, que habia tenido doce, y el dijo, quia, tuvo casi un centenar, y me hablo de las mujeres de Jacob, de Lia la de los ojos tiernos, de la esclava Zilpa y de su legitima, Raquel, y me extraño sobre manera que un ... (ver texto completo)
Me figuro que algo así como garrapatas o piojos....
Garrapatas y cachiparros, no estoi seguro, pero posiblemente sea lo mismo, se crian entre el felecho.
Buenas tardes ya casi Victoria, al ver los nietos de José Mel te deje la última... jajaj Que pases un domingo agradable y feliz... Un besinnnnnnnnnnnn
Bueno termine de comer hace un momento, ahora toca ver el telediario (lease apigaciar un poco).
Puse una de J. M, que aun no me publicaron, la puedes ver en mis fotos pendientes.
Si coincidimos mas tarde te enseñare algo, para que lo veas y luego quitarlo, ya se lo enseñe hace unos dias a Victoria y creo que le gusto mucho.
Luego seguiremos.
Carajo Gaviota vaya como yes, mira que meterme a los mis nenos tan pequeñinos entre el felechu y la niebla, espero que no cojan cachiparros.
Gaviota ¿sabes lo que son cachiparros?.
Carajo Gaviota vaya como yes, mira que meterme a los mis nenos tan pequeñinos entre el felechu y la niebla, espero que no cojan cachiparros.
Jose Mel, donde, estassssssssssssss
Espere un rato, pero como no decias nada pense que te habias ido y las quite, pensando ponertelas en otro momento.
Me alegro de que las hayas visto, como muy bien dices esta preciosa.
La señora Elvira dijo, silencio, el señor nos mira, y fue como si cinco caballos desbocados frenaran en seco, porque no era propio de los criados reirse de aquella manera en presencia de los amos, quienes, ademas de poseer los conocimientos, el dinero y las propiedades tambien disfrutaban del privilegio de ser felices en cualquier espacio y momento. Miramos hacia la entrada principal del palacio y alli estaba el ingeniero Jacob, quien hizo un gesto brusco de desconsideracion hacia nuestro comportamiento, ... (ver texto completo)
Nos quedamos todos serios y Julia solto mi mano, como si el hecho de habermela tomado tambien hubiera supuesto descortesia hacia el patron, y aquel momento feliz se partio en momentos tan diminutos y desconsolados que no nos sirvieron de nada. Eneka dijo, Nalo, vamos a terminar el umbraculo de los geranios, y Elvira dijo, vamos Julia a preparar el almuerzo de los señores.
Rieron mucho y yo rei con ellos y fui feliz en aquel singular momento que se estaba desdoblando en varios momentos, fui muy feliz porque no sentia necesidad de pensar en algo preciso y porque todos juntos con nuestras risas estabamos violentando los habitos del palacio azul de los ingenieros belgas y tambien se que fui muy feliz porque la vida me parecio demasiado corta, y la felicidad de aquel singular instante se incremento de pronto cuando la señorita Julia me dio la mano caliente y humeda y la ... (ver texto completo)
La señora Elvira dijo, silencio, el señor nos mira, y fue como si cinco caballos desbocados frenaran en seco, porque no era propio de los criados reirse de aquella manera en presencia de los amos, quienes, ademas de poseer los conocimientos, el dinero y las propiedades tambien disfrutaban del privilegio de ser felices en cualquier espacio y momento. Miramos hacia la entrada principal del palacio y alli estaba el ingeniero Jacob, quien hizo un gesto brusco de desconsideracion hacia nuestro comportamiento, ... (ver texto completo)
La planta que faltaba por nombrar era la primavera, cuyas semillas las habia traido personalmente el señor Jacob de la ciudad belga de Gante, donde decia Eneka que habia muchos invernaderos. Cuando le explique a Eneka porque habia pronunciado el nombre del ultimo hijo de Jacob, sus carcajadas resonaron por todo el jardin, tanto que al instante llego la señora Elvira limpiandose las manos en el mandil y llego la señorita Julia aireando las flores de los arriates con su estrepitoso movimiento de caderas ... (ver texto completo)
Rieron mucho y yo rei con ellos y fui feliz en aquel singular momento que se estaba desdoblando en varios momentos, fui muy feliz porque no sentia necesidad de pensar en algo preciso y porque todos juntos con nuestras risas estabamos violentando los habitos del palacio azul de los ingenieros belgas y tambien se que fui muy feliz porque la vida me parecio demasiado corta, y la felicidad de aquel singular instante se incremento de pronto cuando la señorita Julia me dio la mano caliente y humeda y la ... (ver texto completo)
Asi me sentia en aquel momento de vergüenza. La esposa del ingeniero Jacob, que se llamaba Sakia, dijo, bien muchacho, y esta palabra la pronuncio rebozada en harina y saliva en su boca desmedida, y aplaudio dos veces con sus guantes blancos y dio un pequeño saltito, pero Jacob, que era algo mas alto que su hermano Hendrik y tenia la cara surcada por dos arrugas profundas, me miro fijamente y luego apreto los ojos como cuando se siente un dolor muy fuerte y me dijo, falta un nombre. Estrangule la ... (ver texto completo)
La planta que faltaba por nombrar era la primavera, cuyas semillas las habia traido personalmente el señor Jacob de la ciudad belga de Gante, donde decia Eneka que habia muchos invernaderos. Cuando le explique a Eneka porque habia pronunciado el nombre del ultimo hijo de Jacob, sus carcajadas resonaron por todo el jardin, tanto que al instante llego la señora Elvira limpiandose las manos en el mandil y llego la señorita Julia aireando las flores de los arriates con su estrepitoso movimiento de caderas ... (ver texto completo)
Cuando volvio de su viaje el ingeniero Jacob, yo ya sabia algunas cosas del oficio de jardinero. Un mediodia de sol en que Eneka me enseñaba a preparar camas calientes con estiercol de cuadra para los semilleros, el belga se aproximo a nosotros con su mujer y le pregunto a Eneka, como va el mozo, y el jardinero se quito la gorra, hizo una reverencia y le contesto, sin mirarle a los ojos, bien, señor Jacob, muy bien, aprende rapido y es muy voluntarioso, y entonces Eneka mi miro y me dijo, anda, Nalo, ... (ver texto completo)
Asi me sentia en aquel momento de vergüenza. La esposa del ingeniero Jacob, que se llamaba Sakia, dijo, bien muchacho, y esta palabra la pronuncio rebozada en harina y saliva en su boca desmedida, y aplaudio dos veces con sus guantes blancos y dio un pequeño saltito, pero Jacob, que era algo mas alto que su hermano Hendrik y tenia la cara surcada por dos arrugas profundas, me miro fijamente y luego apreto los ojos como cuando se siente un dolor muy fuerte y me dijo, falta un nombre. Estrangule la gorra entre las manos y dije, Benjamin, porque aun tenia en la cabeza la escena en que don Silvano ne preguntaba por los hijos de Jacob. Eneka y el ingeniero se cruzaron miradas perplejas, la del belga inquisitiva, la del jardinero de apelacion, sin entender ninguno de los dos los motivos de mi respuesta. ... (ver texto completo)
Eneka se incorporo, hizo con la mano el gesto de vamonos y dijo, basta ya de charlas y a lo nuestro, que te queda mucho que retener. Y con la historia del ruso Basilio en la cabeza comence a ejercer junto al maestro Eneka aquel nuevo oficio de ayudante de jardinero que me habian ofrecido, gracias a la mediacion de mi abuelo Cosme, los ingenieros belgas de aquel palacio azul que era mas que un palacio y que hubiera merecido a su lado un rio que no tuviera las margenes sucias y las aguas negras, un ... (ver texto completo)
Cuando volvio de su viaje el ingeniero Jacob, yo ya sabia algunas cosas del oficio de jardinero. Un mediodia de sol en que Eneka me enseñaba a preparar camas calientes con estiercol de cuadra para los semilleros, el belga se aproximo a nosotros con su mujer y le pregunto a Eneka, como va el mozo, y el jardinero se quito la gorra, hizo una reverencia y le contesto, sin mirarle a los ojos, bien, señor Jacob, muy bien, aprende rapido y es muy voluntarioso, y entonces Eneka mi miro y me dijo, anda, Nalo, ... (ver texto completo)
Buenas tardes Dora, decirle a tu hija y a tu amiga que no se se preocupen, que aqui en Asturias, lo que sobra son buenos manjares aparte de la fabada, seguramente que cuando os vayais de aqui os llevais algun kilito de mas,... decirte que de Gaviota no se nada, espero que su ausencia por el foro sea debido a que anda por Turon y no en el hotel de las batas blancas... es cierto que se echa de menos porque ella siempre esta manteniendo esto encendido con su presencia, y cuando no esta se le echa en ... (ver texto completo)
Hola y buenas tardes para todos.
No Piluca, no son los nietos, pues ya hace unos cuantos dias que se fueron (el dia 10).
Lo que pasa que me dejaron muy perezoso y con mucha añoranza, la pitufina el dia antes se nos puso muy triste, pues tenia que marchar pero no queria irse.
Bueno para el mes prosimo cristianicen al pitufin y los visitaremos unos cuantos dias en el pueblu de la madre.
El ruso Vasili Kolesnicov, a quien todos llamabamos Basilio, se limpio una lagrima con la gorra de piel de raposo. Eneka le dijo, Basilio, eres un buen hombre, y el sonrio, se levanto y dijo, vosotros tambien sois buena gente, y a mi me acaricio la cabeza con fuerza, como si la notara descolocada y quisiera ponermela en su sitio, y me dijo, Nalo, te deseo una suerte grande en este trabajo que empiezas, y le dije, gracias, Basilio. Le pregunte a Eneka cuanto tiempo llevaba el ruso en las cuencas y ... (ver texto completo)
Eneka se incorporo, hizo con la mano el gesto de vamonos y dijo, basta ya de charlas y a lo nuestro, que te queda mucho que retener. Y con la historia del ruso Basilio en la cabeza comence a ejercer junto al maestro Eneka aquel nuevo oficio de ayudante de jardinero que me habian ofrecido, gracias a la mediacion de mi abuelo Cosme, los ingenieros belgas de aquel palacio azul que era mas que un palacio y que hubiera merecido a su lado un rio que no tuviera las margenes sucias y las aguas negras, un ... (ver texto completo)
....... eran las dos de la madrugada, el pueblo habia ganado una nueva batalla y yo habia perdido a mi padre, Rusia miraba de frente la eternidad sin pestañear y yo tenia lo efimero entre mis manos y me aterraba lo irreversible de todo lo que habia sucedido aquella madrugada, colocamos el cadaver de mi padre en unas parihuelas y cuando ya saliamos de la plaza escuche a un hombre con barba de chivo y gafas diminutas hablando a la muchedunbre bajo un farol, era el bolchevique Leon Trotski, quien hablaba ... (ver texto completo)
El ruso Vasili Kolesnicov, a quien todos llamabamos Basilio, se limpio una lagrima con la gorra de piel de raposo. Eneka le dijo, Basilio, eres un buen hombre, y el sonrio, se levanto y dijo, vosotros tambien sois buena gente, y a mi me acaricio la cabeza con fuerza, como si la notara descolocada y quisiera ponermela en su sitio, y me dijo, Nalo, te deseo una suerte grande en este trabajo que empiezas, y le dije, gracias, Basilio. Le pregunte a Eneka cuanto tiempo llevaba el ruso en las cuencas y me contesto, ocho o nueve años, llego en un barco que encallo frente a la Punta de Socampos, tardaron varios meses en repararlo y para entonces ya Basilio se habia enamorado de Blandine, una joven francesa que trabajaba en una taberna del barrio pesquero, se la trajo con el y vivieron su amor en una caseta que hay junto a la estacion del ferrocarril, fue poco tiempo porque Blandine murio de tuberculosis, desde entonces Basilio la busca como un maniaco en los ojos de todas las jovencitas, y ahora, ya sabes, recoge recortes de metal en la fundicion y con ellos fabrica cuchillos y otras herramientas, y a fe mia que lo hace mejor que nadie. ... (ver texto completo)
..... al instante de la oralidad convertido en rito, palabras lentas demorandose en el recuerdo que resonaban en mis oidos como ecos de la conciencia, asi era como estaba hablando el ruso debajo de la morera, hablaba para Eneka y para mi, pero hablaba sobre todo para si mismo, y asi decia, acudimos a Moscu a enterrar a un pariente, los relumbres de los fogonazos parecian relampagos, el acorazado Aurora disparaba contra el Palacio de Invierno, las calles se habian llenado de barricadas, mi padre escuchaba ... (ver texto completo)
....... eran las dos de la madrugada, el pueblo habia ganado una nueva batalla y yo habia perdido a mi padre, Rusia miraba de frente la eternidad sin pestañear y yo tenia lo efimero entre mis manos y me aterraba lo irreversible de todo lo que habia sucedido aquella madrugada, colocamos el cadaver de mi padre en unas parihuelas y cuando ya saliamos de la plaza escuche a un hombre con barba de chivo y gafas diminutas hablando a la muchedunbre bajo un farol, era el bolchevique Leon Trotski, quien hablaba ... (ver texto completo)
...... mas que un rio parecia el Volga un mar que hubiera decidido preñar la tierra con su caudal, por el decia Basilio que navegaban los buques, los rios de los valles del carbon a su lado serian regatos sin importancia, y junto a ese rio que era mas que un rio habia nacido el ruso, alli habia aprendido el oficio de fabricar cuchillos y cerrojos y rastrillos y paletas para el carbom, lo habia aprendido de sun padre, que se llamaba Milciades porque tenia ascendencia griega, en una herreria de Iaroslav ... (ver texto completo)
..... al instante de la oralidad convertido en rito, palabras lentas demorandose en el recuerdo que resonaban en mis oidos como ecos de la conciencia, asi era como estaba hablando el ruso debajo de la morera, hablaba para Eneka y para mi, pero hablaba sobre todo para si mismo, y asi decia, acudimos a Moscu a enterrar a un pariente, los relumbres de los fogonazos parecian relampagos, el acorazado Aurora disparaba contra el Palacio de Invierno, las calles se habian llenado de barricadas, mi padre escuchaba ... (ver texto completo)
A Vasili Kolesnikov casi todos lo llamaban Basilio, por esa inclinacion natural del lenguaje que industrializa las palabras para hacerlas mas cercanas y reducirlas con la materia de la elementalidad, o lo que es lo mismo, por aplicar lo anteriormente expuesto tambien al discurso de este relato, por pronta providencia, y a el no le parecia mal porque lo consideraba una muestra mas del afecto con el que se le habia acogido en las cuencas del carbon, tierras de hospitalidad, segun el mismo decia, y ... (ver texto completo)
...... mas que un rio parecia el Volga un mar que hubiera decidido preñar la tierra con su caudal, por el decia Basilio que navegaban los buques, los rios de los valles del carbon a su lado serian regatos sin importancia, y junto a ese rio que era mas que un rio habia nacido el ruso, alli habia aprendido el oficio de fabricar cuchillos y cerrojos y rastrillos y paletas para el carbom, lo habia aprendido de sun padre, que se llamaba Milciades porque tenia ascendencia griega, en una herreria de Iaroslav ... (ver texto completo)
Fui en busca del jardinero, quien me esperaba fumando debajo de la morera. Con el estaba el ruso Basilio, quien se habia acercado al palacio a llevar cuchillos nuevos a las cocinas y unas horquillas que le habia encargado Eneka para los trasplantes. Eneka me dio una vez mas la bienvenida, ya lo habia hecho antes desde lo alto de la escalera, y el ruso, que era un buen amigo del abuelo Cosme, extendio su mano grande y callosa para estrechar con ella la mia y ofrecerme su mas sincera enhoabuena.
A Vasili Kolesnikov casi todos lo llamaban Basilio, por esa inclinacion natural del lenguaje que industrializa las palabras para hacerlas mas cercanas y reducirlas con la materia de la elementalidad, o lo que es lo mismo, por aplicar lo anteriormente expuesto tambien al discurso de este relato, por pronta providencia, y a el no le parecia mal porque lo consideraba una muestra mas del afecto con el que se le habia acogido en las cuencas del carbon, tierras de hospitalidad, segun el mismo decia, y ademas añadia, por ponernos en antecedentes, que tal virtud, la de la hospitalidad, tambien lo era en los pueblos de las margenes del Volga, y nos hablaba de su ciudad, Iaroslav, segun el, la mas hermosa del mundo, por ella fluia el Volga, un rio que a mi, ya desde los años de la escuela, se me habia antojado muy importante porque estaba dibujado con un trazo mas que evidente en el mapa de don Silvano, y el tal ringorrongo de color azul tenia la longitud de la regla con la que nos atizaba en las uñas el maestro cuando los aires no le eran favorables,..... ... (ver texto completo)
,..... y el estruendo desproporcionado de la risotada de aquel ser diminuto hizo temblar los estantes y a mi me parecio que la sombras de los arboles que entraban por las ventanas se alargaban hasta tocarme los pies, de forma que me senti muy inestable, flotando en un caldo sin aire, y las rodillas se me aflojaron y los parpados debieron de extraviarseme porque el señor Hendrik salto del asiento y me sujeto abrazandome por la cintura para que no me desplomara, pero no sois vos el intrepito capitan ... (ver texto completo)
Fui en busca del jardinero, quien me esperaba fumando debajo de la morera. Con el estaba el ruso Basilio, quien se habia acercado al palacio a llevar cuchillos nuevos a las cocinas y unas horquillas que le habia encargado Eneka para los trasplantes. Eneka me dio una vez mas la bienvenida, ya lo habia hecho antes desde lo alto de la escalera, y el ruso, que era un buen amigo del abuelo Cosme, extendio su mano grande y callosa para estrechar con ella la mia y ofrecerme su mas sincera enhoabuena.
Carajo, esti aprendiz de jardineru y la señorita Julia, no se la que armaran.
El nenu me parece que esta aprendiendo mas coses que la jardineria.
...... porque el ingeniero permanecio unos segundos indeciso, colgado de un instante irresoluto, igual que se quedaba el abuelo mirando el cielo raso cuando mi madre lo ofendia con sus preguntas defectuosas, y usted que hizo en la vida, a ver, que es lo que hizo usted mas que planearlo todo al reves y jodernos vivos a todos, que ya dije que mi madre utilizaba el lenguaje con amargura y nunca decia aquello que en realidad queria decir, pues asi se quedo el ingeniero Hendrik ante mi respuesta, y se ... (ver texto completo)
,..... y el estruendo desproporcionado de la risotada de aquel ser diminuto hizo temblar los estantes y a mi me parecio que la sombras de los arboles que entraban por las ventanas se alargaban hasta tocarme los pies, de forma que me senti muy inestable, flotando en un caldo sin aire, y las rodillas se me aflojaron y los parpados debieron de extraviarseme porque el señor Hendrik salto del asiento y me sujeto abrazandome por la cintura para que no me desplomara, pero no sois vos el intrepito capitan ... (ver texto completo)
Me explico que la jardineria era una ciencia muy noble a pesar de que la hubieran inventado los arabes, eso decia él, y temi que me hiciera algunas preguntas al respecto porque nada sabia entonces de las flores y las plantas, y me pregunto, porque el tenia el derecho de las preguntas por ser ingeniero de minas y de fabricas y por vivir en un palacio azul con muchos sirvientes, pero no me pregunto sobre aquello de lo que estaba hablando, sino sobre algo muy distinto, qie quieres ser tu el dia de mañana, ... (ver texto completo)
...... porque el ingeniero permanecio unos segundos indeciso, colgado de un instante irresoluto, igual que se quedaba el abuelo mirando el cielo raso cuando mi madre lo ofendia con sus preguntas defectuosas, y usted que hizo en la vida, a ver, que es lo que hizo usted mas que planearlo todo al reves y jodernos vivos a todos, que ya dije que mi madre utilizaba el lenguaje con amargura y nunca decia aquello que en realidad queria decir, pues asi se quedo el ingeniero Hendrik ante mi respuesta, y se ... (ver texto completo)
El señor Hendrik volvio a levantar la cabeza y asomo los ojos por encima de la penumbra y volvio a decirme con voz de trompeta, acercate muchacho, acercate mas que te vea bien, y avance tres pasos hacia delante, y el modo de caminar tambien era otro accidente porque fueron pasos en falso y parecian llevarme en contra de mi voluntad al mismo abismo sin fondo de donde emergia con sus anteojos y su bigote encrespado y sus ojos pobremente iluminados el ingeniero Hendrik, y me dijo, mas, mas, acercate ... (ver texto completo)
Me explico que la jardineria era una ciencia muy noble a pesar de que la hubieran inventado los arabes, eso decia él, y temi que me hiciera algunas preguntas al respecto porque nada sabia entonces de las flores y las plantas, y me pregunto, porque el tenia el derecho de las preguntas por ser ingeniero de minas y de fabricas y por vivir en un palacio azul con muchos sirvientes, pero no me pregunto sobre aquello de lo que estaba hablando, sino sobre algo muy distinto, qie quieres ser tu el dia de mañana, ... (ver texto completo)
Felicidades güelu, a disfrutalo.
Hola y buenas tardes para todos.
Gracies Guillermo, un millon de gracies.
Mañana cumple seis meses, si ves como esta no lo conoces, esta hechu un autenticu chicarron del norte.
Como digo, fue como si el tiempo se desbocara por encima de todas las cosas, que no eran cosas sino circustancias, y por encima de mi y del ingeniero Hendrik, quien aun permanecia inmovil sobre el asiento sin levantar la cabeza de los papeles. Y no solo sucedieron accidentes de tiempo, tambien ocurrieron accidentes de lugar porque en realidad yo no estaba donde antes habia creido que iba a estar y ni siquiera estaba donde mis sentidos me decian que debia estar porque cuando el ingeniero Hendrik levanto ... (ver texto completo)
El señor Hendrik volvio a levantar la cabeza y asomo los ojos por encima de la penumbra y volvio a decirme con voz de trompeta, acercate muchacho, acercate mas que te vea bien, y avance tres pasos hacia delante, y el modo de caminar tambien era otro accidente porque fueron pasos en falso y parecian llevarme en contra de mi voluntad al mismo abismo sin fondo de donde emergia con sus anteojos y su bigote encrespado y sus ojos pobremente iluminados el ingeniero Hendrik, y me dijo, mas, mas, acercate mas, y entonces la penumbra retrocedio y vi dos grandes colmillos que debian de ser de elefante, uno a cada lado de la mesa, y senti mucho calor, tanto como si estubiera de verdad en uno de aquelloe desiertos de Palestina de los que nos hablaba el cura Belio, y todos estos accidentes de tiempo y de lugar y de modo que ocurrieron alli, estaban unidos a todas las cosas con sus formas y sus colores y a todas las luces y sombras que habia en la sala y a todos los espacios, y tambien estaban unidos a mi y a todos mis temores, y el señor Hendrik, quien volvio a repetirme, que te digo que te acerques, que no tengas miedo, y su voz ya no era de trompeta sino de trueno, y por eso todos estos accidentes de los que hablo, en realidad podrian llamarse circustancias, y supe que tenia razon mi hermana Lucia en aquelo, que me habia dicho. El ingeniero se levanto y a mi lado lo vi como un ser insignificante que apenas me llegaba a la mitad del brazo, un hombre pequeño de huesos pronunciados, y demasiado arrugado para no haber cumplido aun los sesenta y cinco años, que necesitaba inclinar la cabeza hacia atras para mirarme, y pense en lo pequeños que se quedan algunos dioses cuando les quitan los altares donde les ofrecen los holocaustos, cuando los bajan de los montes donde ellos fabrican los mandamientos, pues soplar y sorber no puede ser, y no se puede temer a Dios y empequeñecerlo al mismo tiempo, y el poder mas que estaturas necesita gestos, y eso fue lo que hizo ante mi el diminuto ingeniero Hendrik, un gesto, un movimiento exagerado de su rostro de azafran que se contorsiono en varias arrugas profundas que discurrieron todas a la vez hacia el bigote, y me dijo, dibujando sus palabras en el aire con el dedo indice, eres alto muchacho, muy alto para tu edad, pero ten en cuenta que hay alturas que no se miden en palmos, y aquello que me dijo el ingeniero Hendrik, a mi, ademas de gesto de poderio y arbritio me sono a refran, como los que acostumbraba a decir mi abuela Angustias, y me pregunte si los ricos y los poderosos tendrian los mismos refranes que los pobres, y, si asi fuera, si los dirian por las mismas razones y en las mismas circunstancias y tratando de que significaran lo mismo, porque haber a que altura se referia el ingeniero Hendrik y andaba yo con este pensamiento a vueltas cuando el belga me dijo, tu abuelo era un gran hombre, pero dificil de comprender y a mi me extraño la contundencia de aquel preterito indefinido, y continuo diciendome, no quiso hacerme caso, podria haber hecho una fortuna de haber continuado trabajando para nosotros y aunque no entendimos sus razones debo decir que fueron las de un hombre integro al que estare siempre muy agradecido. No entendi lo que quiso decirme, aunque supe que la pregunta que crecia dentro de mi nadie mas que el abuelo iba a poder responderla, pero no dije nada, ni siquiera hice movimientos con la cabaza que pudieran interpretarse como gestos, pues recordaba las explicaciones del mayordomo Felix, y el señor Hendrik se llevo las manos atras, a su espalda, y las junto y comenzo a dar vueltas a mi alrededor, pareces muy fuerte, me dijo, y me senti como aquellas bestias que llevaban a vender al mercado de los domingos y al ingeniero lo vi como a uno de los tratantes que merodeaban alrededor del animal en venta y le miraban las nalgas y le tocaban la ubre si era una vaca o le abrian la boca para determinar su edad por el estado de los dientes si era una caballeria, y el ingeniero Hendrik, que era muy pequeño y amarillo y no se habia ido de viaje con su hermao Jacob, a mi no me tocaba las nalgas ni me abria la boca para examinarme los dientes, pero puedo jurar que por la forma como me miraba, con una expresion de predominio y una mueca evidente de poder explicarlo todo, me senti como una de aquellas bestias que llevaban al mercado, y al ingeniero lo vi como a uno de aquellos tratantes que, con un palillo en la boca y el fuego del aguardiente en los pomulos, daban vueltas alrededor del animal en venta, y al final, yendose de nuevo hacia la penumbra de la mesa, dijo que yo, le parecia interesante, y no supe lo que quiso decirme porque yo aun no habia dicho nada. El se sento y yo segui inmovil, sin poder controlar ya tantos accidentes. ... (ver texto completo)
Mi madre me habia dicho que las dependencias del palacio estaban repletas de muebles, recuerdos de paises extranjeros, cuadros inmensos, estantes abarrotados de libros, animales disecados y otros enseres diversos y desconocidos, ella no lo habia visto jamas, pero se lo habia contado el abuelo Cosme, aunque mi hermana Lucia me hizo una advertencia, lo que vas a ver alli dentro no son casas sino circustancias, y ella tenia mucha razon porque al entrar yo en aquella habitacion enorme donde me aguardaba ... (ver texto completo)
Como digo, fue como si el tiempo se desbocara por encima de todas las cosas, que no eran cosas sino circustancias, y por encima de mi y del ingeniero Hendrik, quien aun permanecia inmovil sobre el asiento sin levantar la cabeza de los papeles. Y no solo sucedieron accidentes de tiempo, tambien ocurrieron accidentes de lugar porque en realidad yo no estaba donde antes habia creido que iba a estar y ni siquiera estaba donde mis sentidos me decian que debia estar porque cuando el ingeniero Hendrik levanto la cabeza y me miro por encima de los anteojos y me dijo, acercate mas muchacho, yo soy el ingeniero Hendrik, mi hermano Jacob esta de viaje, entonces, yo confundi aquella habitacion inmensa llena de circunstancias con los desiertos de Palestina de los que nos hablaba el cura don Belio con su voz de alambre en las clases de Historia Sagrada, y que el decia que eran las tierras esteriles del ideal perdido donde todo estaba y donde nada existia, las arenas calientes del exodo donde los alientos del sol eran demonios y los arbustos machos cabrios, pues exodo era aquella circunstancia mia y la mesa del ingeniero Hendrik se mostraba ante mi como aquek Sinai de la Biblia de don Belio, que no recordaba muy bien si era una montaña o un desierto o era las dos cosas al mismo tiempo, y la voz del ingeniero Hendrik, quien no se habia ido de viaje con su hermano Jacob, se me antojaba a mi como la voz de Yahvé cuando le dijo a Moises, yo soy el que soy, y tambien ocurrieron aquella vez, en aquel desierto lleno de circunstancias, accidentes de modo, porque la forma en que entraba la luz por las vidrieras de aquella sala no era la forma normal que tenia la luz de entrar en las casas que yo habia conocido hasta entonces, aquella era una luz blanca y azul distribuida en haces amenazantes que se clavaban en el tablaje como cuchillos, una luz rodeada de remolinos de puntos danzarines que brillaban demasiado para ser de polvo, una luz que parecia la luz de otro sol o de otro cielo o de otro pueblo remoto y diferente, y tambien era un accidente el modo como yo percibia al ingeniero Hendrik, alli quieto, repasando los papeles con aquellos anteojos que se parecian mucho a las antiparras que se colocaba el abuelo Cosme cuando queria ilustrar su silencio, alli subido al altar de los inciensos y diciendome, acercate mas muchacho, con una voz cada vez mas potente, porque no lo veia como un hombre paciente y respetable que le decia a un joven temeroso palabras de aliento, no, no lo veia asi, mas bien lo veia como a uno de los dragones de los cuentos del abuelo, cuando al abuelo le daba por hablar, que no era muy a menudo, un dragon arrojando fuego por la baca y humo por las narices y emitiendo rugidos como temblores de tierra y envuelto en una penumbra profunda y espesa, tan profunda y tan espesa como el fondo de la mina o como el fondo del mar o como la noche de los desiertos, y la muchedumbre de libros que abarrotaba los estantes por encima de esa penumbra parecia querer desplomarse sobre las espaldas del ingeniero y sobre la oscuridad espesa que rodeaba al ingeniero, y parecia estar sujeto al entramado de los estantes unicamente por dos de los haces de luz extranjera que los cruzaban de parte a parte, y yo retrocedi ante aquel nuevo accidente. ... (ver texto completo)
El se rasco el cuero de su frente y me dijo que me quitara aquel chaleco clramente inapropiado para la ocasion y me abrocho el ultimo boton de la camisa debajo de la garganta y me dijo, adelante, empujandome contra una gran puerta entreabierta que a mi en aquel indivisible momento me estaba pareciendo talmente la puerta del infierno
Mi madre me habia dicho que las dependencias del palacio estaban repletas de muebles, recuerdos de paises extranjeros, cuadros inmensos, estantes abarrotados de libros, animales disecados y otros enseres diversos y desconocidos, ella no lo habia visto jamas, pero se lo habia contado el abuelo Cosme, aunque mi hermana Lucia me hizo una advertencia, lo que vas a ver alli dentro no son casas sino circustancias, y ella tenia mucha razon porque al entrar yo en aquella habitacion enorme donde me aguardaba ... (ver texto completo)
Con el dedo indice extendido hacia mi nariz me advirtio que al señor Hendrik, al igual que al señor Jacob que estaba de viaje, y al igual que a las señoras Sakia, que se decia mas o menos igual, y Geertghe, a quien unos les decian Gerge y otros Guergui, pero que de cualquier manera a mi me parecia un nombre hermoso y que descansaban en sus respectivas alcobas, al igual que cualquiera de las señoritas, que a ninguno de ellos se me ocurriera replicarles jamas, ni suplicarles nada, ni mostrarme confundido ... (ver texto completo)
El se rasco el cuero de su frente y me dijo que me quitara aquel chaleco clramente inapropiado para la ocasion y me abrocho el ultimo boton de la camisa debajo de la garganta y me dijo, adelante, empujandome contra una gran puerta entreabierta que a mi en aquel indivisible momento me estaba pareciendo talmente la puerta del infierno
Espera aqui, me dijo Elvira, y al instante llego Felix, el mayordomo, que era pequeño y tenia la cara negra y arrugada como el cuero curtido y hablaba con la voz nerviosa y metalica, la misma voz que tenia el cura don Belio cuando cantaba los responsorios, con esa voz me pidio que me sentara, me puso la mano en el hombro y me aconsejo largamente.
Con el dedo indice extendido hacia mi nariz me advirtio que al señor Hendrik, al igual que al señor Jacob que estaba de viaje, y al igual que a las señoras Sakia, que se decia mas o menos igual, y Geertghe, a quien unos les decian Gerge y otros Guergui, pero que de cualquier manera a mi me parecia un nombre hermoso y que descansaban en sus respectivas alcobas, al igual que cualquiera de las señoritas, que a ninguno de ellos se me ocurriera replicarles jamas, ni suplicarles nada, ni mostrarme confundido ante sus deseos o necesidades, habla solo cuando te lo pidan, me dijo, y hazlo pronto y con mucha brevedad en un tono medio, ni demasiado bajo para no obligarles a repetir la pregunta, ni demasiado alto para que no sufran incomodos sus oidos, y no los mires nunca a los ojos para que no puedan ver tu alma, y responde siempre si o no señor, si o no señora, si o no señorita, y asi siguio el mayordomo Felix con su voz vibrante durante un buen rato explicandome al detalle las instrucciones de comportamiento que era necesareo seguir en el palacio azul de los ingenieros belgas, y entonces senti que el tiempo de fuera, el que fluia por las paredes y los suelos brillantes del palacio, el que se perdia por las vidrieras azules con los temblores de la voz del mayordomo Felix, ese tiempo, no era el mismo que el que yo sentia dentro, sujetandome las tripas y el cerebro, porque este se me habia quedado quieto, colgado en un minuto eterno, indicandome los puntos debiles de mi cuerpo por donde se me podrian colar los desconsuelos, como si las palabras del mayordomo Felix y el tiempo que señalaban no me estuvieran dejando crecer por dentro en aquel momento que yo intentaba sin conseguirlo que fuera mas momentos. ... (ver texto completo)
Vas a ser tan grande como tu padre, me dijo, y me paso a una especie de recibidor pintado del color de la tierra arcillosa y con grandes columnas de alabastro, y me dijo que me recibiria el señor Hendrik, porque el otro, el señor Jacob, que era quien habitualmente se ocupaba de la servidumbre masculina, estaba de viaje. Mas adelante supe que los nombres de los belgas se escribian de manera diferente a como se pronuncian y pense que su lengua debia de ser muy dificil de hablar y de escribir porque ... (ver texto completo)
Espera aqui, me dijo Elvira, y al instante llego Felix, el mayordomo, que era pequeño y tenia la cara negra y arrugada como el cuero curtido y hablaba con la voz nerviosa y metalica, la misma voz que tenia el cura don Belio cuando cantaba los responsorios, con esa voz me pidio que me sentara, me puso la mano en el hombro y me aconsejo largamente.
Asi que alli me presente a comenzar el trabajo que me habia conseguido el abuelo Cosme, justo el dia en que dejaron las lluvias de atormentar al pueblo, lo recuerdo bien, que ya andaba creciendo el monte por los caminos y los tejados se estaban llenando de hierbas. Subi las escaleras de piedra hasta la puerta principal y salio a recibirme la señora Elvira que era la encargada de las tareas domesticas.
Vas a ser tan grande como tu padre, me dijo, y me paso a una especie de recibidor pintado del color de la tierra arcillosa y con grandes columnas de alabastro, y me dijo que me recibiria el señor Hendrik, porque el otro, el señor Jacob, que era quien habitualmente se ocupaba de la servidumbre masculina, estaba de viaje. Mas adelante supe que los nombres de los belgas se escribian de manera diferente a como se pronuncian y pense que su lengua debia de ser muy dificil de hablar y de escribir porque ... (ver texto completo)
Mi madre me habia obligado a ponerme un chaleco azul encima de la camisa blanca y unos pantalones largos, y me dijo que no fuera yo a creer que a ella se le habia olvidado que aquellos dos ingenieros extranjeros eran los culpables de la muerte de mi padre, que no, que no se le habia olvidado ni se le olvidaria jamas, como tampoco se le olvidaria que habian sido ellos quienes habian arruinado la vida del abuelo, pero que una cosa no quitaba la otra, y que hambre y frio entregan al hombre al enemigo ... (ver texto completo)
Asi que alli me presente a comenzar el trabajo que me habia conseguido el abuelo Cosme, justo el dia en que dejaron las lluvias de atormentar al pueblo, lo recuerdo bien, que ya andaba creciendo el monte por los caminos y los tejados se estaban llenando de hierbas. Subi las escaleras de piedra hasta la puerta principal y salio a recibirme la señora Elvira que era la encargada de las tareas domesticas.
A mi me parecia muy guapa la señorita Julia y me gustaba observar como caminaba con una especie de balanceo y pasitos cortos, como si temiera tropezar con algo o no quisiera estropear la hierba del jardin del señor Eneka. Aqui es donde se entretienen ellas cuando hace sol, me dijo la señorita Julia señalando los columpios, y me estrecho la mano y me sonrio mirandome a los ojos.
Mi madre me habia obligado a ponerme un chaleco azul encima de la camisa blanca y unos pantalones largos, y me dijo que no fuera yo a creer que a ella se le habia olvidado que aquellos dos ingenieros extranjeros eran los culpables de la muerte de mi padre, que no, que no se le habia olvidado ni se le olvidaria jamas, como tampoco se le olvidaria que habian sido ellos quienes habian arruinado la vida del abuelo, pero que una cosa no quitaba la otra, y que hambre y frio entregan al hombre al enemigo y que la hogaza no embaraza, y no se cuantos refranes mas me dijo, que todos los aprendia de la abuela Angustias, y tambien me dijo cuando se le agotaron los refranes que, ademas, donde estuviera el oficio de jardinero que se quitara la esclavitud de la mina, ni punto de comparacion, que con un muerto en la familia ya teniamos bastante, y le pregunte que porque iba yo a trabajar con los ingenieros belgas si a ella le parecian tan indeseables, y me dijo que porque eran los unicos que daban trabajo de jardinero debido a que no habia mas jardin que el de ellos en toda la cuenca, y me lo dijo con mucha tristeza, con una tristeza tan grande que casi podia tocarse, no porque no hubiera mas jardines que aquel en la comarca sino porque el unico que habia era propiedad de los ingenieros belgas, que todo lo poseen, que todo lo dominan, que son los dueños absolutos del trabajo y de la vida, y debes de saber hijo mio que no crecec el rico con agua limpia, y entonces puso sus manos calientes en mi espalda y me dsijo con una voz desfallecida, que no parecia la suya, que el dolor necesitaba mucho tiempo para quedar convertido en recuerdo, y le pregunte que cuanto me iban a pagar los ingenieros belgas, y me contesto que quince pesetas al mes y la comida del mediodia, y le replique que era poco, que mi primo Alipio en la mina ganaba veinticinco, pero ella me explico que eso era normal porque en la mina no solo se pagaba el trabajo sino la vida, escuchalo bien, la vida, o no recuerdas lo que le paso a tu padre, y tu primo Alipio con diecisiete años ya anda tosiendo carbon, y ya no dijo nada mas porque la voz de ella ya no era debil como hacia un instante sino bronca y dificil como cuando discutia con mi hermana, y solo asenti con la cabeza y entonces se calmo y me explico que los ingenieros habian accedido a contratarme por medio del abuelo, si, del abuelo Cosme, que algun favor importante le debian los belgas de cuando habia trabajado para ellos como capataz, porque tu abuelo fue un hombre muy capaz que al principio aprovecho la oportunidad de estudiar que le dieron los patronos, y lo hizo bien y se hizo capataz y consiguio esta casa, que habia pertenecido al marques de Comillas... (creo recordar que fueron los primeros propietarios de la Hullera Española, o sea de las minas de Aller, propietaria del edificio que ya os señale)..., (esto no viene en la novela, es de mi cosecha personal)... y una posicion que ya quisieramos ahora, mira como andamos, pero lo echo todo a perder, las razones nunca las supimos, las sabra el, su locura, eso seria, acabaria trastorenado, porque tu abuelo esta loco a ver sino como se explica tanto disparate. Quede sorprendido. De pronto comprendi que mi abuelo no siempre habia sido viejo y no siempre habia permanecido sentado en aquel rincon de la cocina. Mi madre me explico que la semana anterior se habia levantado de la silla y habia desaparecido y que habia vuelto al atardecer con la noticia, Nalo tiene trabajo en el palacio como ayudante de jardinero, eso fue lo unico que dijo y se sento de nuevo en la silla labrada de la cocina. ... (ver texto completo)
Me faltaba contestarte a esta pregunta, pues es muy sencillo, el dia que miré al abrir la página, me pregunté... ¡Pero ésto va para atrás! Y luego, miré donde un día tú me dijiste, y ya me dí cuenta... bajamos en bolsa unos ciento catorce puntos. Pero cómo yo pienso que esto no es ninguna competición, no tiene importancia.
De aqui solo te puedo decir...., que hagan lo que quieram, aportaban mucho y muy bueno, pero pienso que querian otras cosas y no pudieron tenerlas aqui, yo lo siento, por ellos que se fueron y por el foro, pero alla ellos.
Buenas tardes José Mel. Me vas a decir... que a BUENAS HORAS MANGAS VERDES... te contesto... jajaj Me alegro mucho que des paseucos y disfrutes de tus nietinos.
Decirte que la susodicha frase, seguro que tú también lo sabes, creo que proviene desde la SANTA HERMANDAZ.. fijate allá por el año 1476 siglo XV.
Su misión era procurar que no hubiera delitos, pero resulta que llegaban siempre tarde. Los soldados destinados a esto tenian verdes las mangas del uniforme, de ahí la frase. Si es otra cosa ... (ver texto completo)
Bueno pues te dire que lo que a mi me contaron es; que alla por la epoca del mejor alcalde de Madrid, antes de serlo don Enrique Tierno que fue el mejor desde siempre, en aquella epoca, el servicio contra incendios (carromatos tirados por mulos) y con depositos de agua eran los encargados de apagar los incendios, vestian una casaca de colores y las mangas eran verdes, como sea que siempre llegaban tarde, de ahi el dicho de >> a buenas horas mangas verdes>>
Buenas tardes José Mel. Me vas a decir... que a BUENAS HORAS MANGAS VERDES... te contesto... jajaj Me alegro mucho que des paseucos y disfrutes de tus nietinos.
Decirte que la susodicha frase, seguro que tú también lo sabes, creo que proviene desde la SANTA HERMANDAZ.. fijate allá por el año 1476 siglo XV.
Su misión era procurar que no hubiera delitos, pero resulta que llegaban siempre tarde. Los soldados destinados a esto tenian verdes las mangas del uniforme, de ahí la frase. Si es otra cosa ... (ver texto completo)
No, no, es que con esa señora no me apetece tener tratos.
Si el mismo don Quijote se lo dijo a Sancho; amigo Sancho con la...... hemos topado, y yo desde luego no me apetece topar con ella.
Buenas tardes José Mel. Me vas a decir... que a BUENAS HORAS MANGAS VERDES... te contesto... jajaj Me alegro mucho que des paseucos y disfrutes de tus nietinos.
Decirte que la susodicha frase, seguro que tú también lo sabes, creo que proviene desde la SANTA HERMANDAZ.. fijate allá por el año 1476 siglo XV.
Su misión era procurar que no hubiera delitos, pero resulta que llegaban siempre tarde. Los soldados destinados a esto tenian verdes las mangas del uniforme, de ahí la frase. Si es otra cosa ... (ver texto completo)
Hola y buenos dias para todos.
Bueno Gaviota, eso que me dices de la "s... h..", si, si lo pongo como lo ves y lo hago a proposito, porque no me merece otra cosa.
Aquel dia que llegue al palacio azul de los ingenieros belgas la señorita Julia se alegro con mi presencia, o al menos eso fue lo que a mi me parecio por la sonrisa descarada y larga que no tuvo reparos en dedicarme. Yo tambien la mire largo y con descaro (carajo lo que leo y escribo), (¿pasara algo?), y definitivamente pense que mi hermana no tenia razon y que la señorita Julia se parecia mas a una central electrica o a la nueva factoria de la fabrica, que escupia fuego por sus chimeneas, que a ... (ver texto completo)
A mi me parecia muy guapa la señorita Julia y me gustaba observar como caminaba con una especie de balanceo y pasitos cortos, como si temiera tropezar con algo o no quisiera estropear la hierba del jardin del señor Eneka. Aqui es donde se entretienen ellas cuando hace sol, me dijo la señorita Julia señalando los columpios, y me estrecho la mano y me sonrio mirandome a los ojos.
Mi hermana Lucia le tenia mania a la señorita Julia y decia de ella que, aunque quisiera disimularlo con sus ridiculos andares de gorrion, se le notaba que era natural de un pueblo de calles pindias, si tiene las caderas hiperbolicas y el culo se le queda siempre atras y parece que lo va perdiendo sin darse cuenta, esto decia mi hermana de la señorita Julia, y yo le preguntaba por la palabra hiperbolicas, que para mi era una palabra nueva, y ella me contestaba en su acostumbrado idioma poetico y ... (ver texto completo)
Aquel dia que llegue al palacio azul de los ingenieros belgas la señorita Julia se alegro con mi presencia, o al menos eso fue lo que a mi me parecio por la sonrisa descarada y larga que no tuvo reparos en dedicarme. Yo tambien la mire largo y con descaro (carajo lo que leo y escribo), (¿pasara algo?), y definitivamente pense que mi hermana no tenia razon y que la señorita Julia se parecia mas a una central electrica o a la nueva factoria de la fabrica, que escupia fuego por sus chimeneas, que a ... (ver texto completo)