Mensajes de LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos) enviados por Victoria Serna,:

Rafael de Penagos
España (1889-1954)

Este es el corazón.

Este es el corazón y esta es la pena.
Por esta sangre navegó mi vida.
Aquí mi breve historia recorrida
y borrada, después, sobre la arena.
... (ver texto completo)
Francisco López de Zárate
España (1580-1658)

Habla un amante a un ciego.

Ciego a quien faltan ojos y no llanto,
envidio en tus tinieblas tu sosiego,
estímote feliz viéndote ciego
y de tus ciegas lágrimas me espanto.
... (ver texto completo)
José Luis Tejada
Cuba (1881-1936)

Ante el espejo

Tienes razón, el alma sobre todo;
pero detrás, el cuerpo insoslayable.
Por una vez perdona que te hable
de verdad, a mi gusto y a mi modo.
... (ver texto completo)
Eduardo Carranza
Colombia (1913-1985)

Soneto con una salvedad.

Todo está bien: el verde en la pradera,
el viento con su silbo de diamante
y, en el aire, la rama dibujante,
y por la luz, arriba, la palmera.
... (ver texto completo)
Gabriel Bocángel
España (1603-1658)

A un soldado, que sucumbido en un
hecho de armas, se quedó un rato en pie después de muerto.

Tu obstinado cadáver nos advierte
que hay vida muerta, pero no vencida,
pues sólo en tu valor, sólo en tu vida,
algo miró después de sí la muerte. ... (ver texto completo)
José Bergamín
España (1895-1983)

Ecce España

Dicen que España está españolizada,
mejor diría, si yo español no fuera,
que, lo mismo por dentro que por fuera,
lo que está España es como amortajada.
... (ver texto completo)
Francisco Alvarez Hidalgo
España (1935-)

He de negar mi ayer

He de negar mi ayer cuando te quiera,
ser virgen para ti en el sentimiento,
y saberte en perenne ofrecimiento
última amante, y a la vez primera.
... (ver texto completo)
Francisco Alvarez Hidalgo
España (1935-)

Ven, yace junto a mí

En la estación de la hojarasca, amiga,
en los meses de lluvia persistente,
en los días de viento intermitente
cuyo látigo el rostro nos fustiga.
... (ver texto completo)
Francisco Alvarez Hidalgo
España (1935-)

Desequilibrio

Soy el alma del cuerpo del dolor;
bajo la piel, en venas de añoranza,
fluyen lágrimas de desesperanza,
y el corazón redobla su tambor.
... (ver texto completo)
Francisco Alvarez Hidalgo
España (1935-)

Nuevo amante

Ya no es mi vieja primavera, amigo;
si un tiempo florecieron mis rosales
bajo su brisa y sol, de mis umbrales
se ha distanciado ya, y no la persigo.
... (ver texto completo)
Francisco Alvarez Hidalgo
España (1935-)

Único instante

¿Cómo una vida exiges por entero,
si dueño soy de tan exigua parte?
Sólo un momento de hoy puedo entregarte,
la huella de mi pie, mas no el sendero.
... (ver texto completo)
Francisco Alvarez Hidalgo
España (1935-)

En todo está tu voz

En el rumor del mar, cuya marea
se adormece en la playa, en el quejido
del viento en el sauzal, en el crujido
de la hojarasca que el otoño crea.
... (ver texto completo)
Buenas tardes Charo
Muchas felicidades a Salvador y que cumpla muchos mas
Bonita poesia, me emocione,
Os deseo una feliz tarde y a sequir siendo felices
Un beso con cariño
Francisco Alvarez Hidalgo
España (1935-)

Vivir y morir

No nos morimos de una sola vez,
ni tampoco nacimos de repente;
somos ríos que arrancan de la fuente
sin saber disipar su fluidez.
... (ver texto completo)
Francisco Alvarez Hidalgo
España (1935-)

Inmortalidad

Me resisto a pensar que en el olvido
mi nombre anidará, como se queda
entre la verde fronda, en la arboleda,
al volar de los pájaros el nido.
... (ver texto completo)
Francisco Alvarez Hidalgo
España (1935-)

De la ceniza al fuego

Amor es tener tacto en la retina,
contemplando tu piel bajo el vestido;
amor es olvidar lo que hayas sido,
y es la memoria que desde hoy camina.
... (ver texto completo)
Francisco Alvarez Hidalgo
España (1935-)

Superación

Te acaricié con mano lacerada
por relieves extraños, por estrías
talladas en tu piel en otros días
por otra piel también enamorada.
... (ver texto completo)
Francisco Alvarez Hidalgo
España (1935-)

Amanecer en Teverga

Se desborda la luz en las cortinas,
y persiste el abrazo adormecido,
aunque la última sombra ha dimitido
desvaneciéndose por las esquinas.
... (ver texto completo)
Francisco Alvarez Hidalgo
España (1935-)

Quédate

Oigo sordo fragor de cristalera
en el fondo nocturno de tu ausencia,
como si el alma, ciega en su inocencia,
diera un traspiés mortal en la escalera.
... (ver texto completo)
Francisco Alvarez Hidalgo
España (1935-)

A gritos

Tanto ha llovido en nuestras soledades,
tan vasta es la distancia, y tan oscura,
que los ojos, sedientos de hermosura,
se anegan en sus propias humedades.
... (ver texto completo)
Francisco Alvarez Hidalgo
España (1935-)

Inevitable despedida

Me has azotado, vida, y no me quejo,
porque tu adversidad me ha hecho más fuerte;
joven ayer luché por retenerte,
y hoy, si quieres marchar, marchar te dejo.
... (ver texto completo)
Francisco Alvarez Hidalgo
España (1935-)

Olvido

Sólo queda de ti una vaga idea
en las calladas ramas del sentido;
lo que antes fue desgarrador bramido
murmullo es hoy que el viento balbucea.
... (ver texto completo)
Francisco Alvarez Hidalgo
España (1935-)

Otra mano

Tiemblan inviernos en mi mano yerta,
y en la tuya, cerrada, no consigo
ni acción de amante ni calor de amigo;
y así busco otra cálida y abierta.
... (ver texto completo)
Francisco Alvarez Hidalgo
España (1935-)

Metamorfosis

Cada palabra mía, cada gesto
es golpe de cincel y de martillo
que al bloque opaco otorga forma y brillo,
y poniéndote va de manifiesto.
... (ver texto completo)
Francisco Alvarez Hidalgo
España (1935-)

Sin más espera

Huérfanos son mis besos de tu boca,
y huérfanas mis manos de tu piel;
huérfano estoy de ti, como el pincel
del color que el artista no convoca.
... (ver texto completo)
Francisco Alvarez Hidalgo
España (1935-)

De paso

Siempre de paso, sin dejar impresa
mi huella ni en poblado ni en desierto,
con la mentalidad del aeropuerto,
donde uno viene y va, cruza y regresa.
... (ver texto completo)
Francisco Alvarez Hidalgo
España (1935-)

Estación

Ah, tu estación, qué triste y desolada,
sin llegada de trenes, ni viajeros,
somnolienta en sus tonos más austeros,
mudo el ruido, la luz semiapagada.
... (ver texto completo)
Garcilaso de la Vega
España (1501-1536)

Oh dulces prendas

¡Oh dulces prendas por mi mal halladas,
dulces y alegres cuando Dios quería!
Juntas estáis en la memoria mía,
y con ella en mi muerte conjuradas.
... (ver texto completo)
Cuando mi lengua calle, cuando abdique mi pluma,
aún quedará este grito,
sosegado o sangriento, de arrecife o de espuma,
y en silencio o a voces te hablará lo que he escrito.
Buenas tardes Victoria, Rosas, Noemi, Argentina y a todos los demás foreros sin dejarme ninguno, con un día muy frío aquí en mi pueblo, os saludo y os deseo que estéis pasando un domingo maravilloso y que empecéis a pensar como os vais a plantear la noche vieja, por que la tenemos a la vuelta de la esquina, un saludo y hasta otro rato,
Buenas tardes Teo. por aqui hizo sol pero ahora ya se nota el frio
Feliz tarde de domingo
Un abrazooooooooooooooooo
Para el ayer dormido

Tengo en ti la certeza de ese único momento
detector de la estrella fugaz que se diluye;
como si sólo viera circunstancial fragmento
de tu alma desprendido, que apenas llegar, huye.

Un instante, una rueda del tren de tu existencia
con su ruido y sus vueltas, sin ayer ni mañana,
palabra henchida de aire, veloz, sin permanencia, ... (ver texto completo)
Buenas tardes Rosas, por aqui hace frio, pero con el sol que tenemos se esta muy bien, yo sali a dar un paseo, y bien abrigada,
Feliz domingo
Aqui San Esteban se celebra mucho, me acerque al trabajo y no veas tenian mucho trabajo, mucha gente prefiere que se lo den hecho, tenian a comer 180 personas, no del hotel sino de fuera
Un besoooooooooooo y hasta luego
Buenos dias Marcelino
Feliz domingo y a ser feliz
Un fuerte abrazooooooooooooooo
Buenos dias a todos, ya han pasado la mitad de estas fiestas, mi deseo es que lo hayais pasado muy bien. Un besin.
Buenas tardes Montse,
Feliz domingo y que lo disfrutes
Un besinnnnnnnnnnnnnnn
¡Qué foto más bonita, VICTORIA!. Un abrazo y feliz día, me ha encantado el soneto de hoy.
Buenas tardes Noemi, esta foto jaajaj es de hace unos añitos
Feliz tarde y que lo pases muy bien
Un besooooooooooooooooo
Buenos dias Antonio,
Las fiestas bien, y con buen tiempo
Que disfrutes de tu familia y de los amigos del pueblo
Bonita poesia gracias
Feliz domingo
Un fuerte abrazoooooooooooooooo
Me afirmo en el regazo inconfundible
de tu febril palabra sigilosa;
no tengo más de ti, tan luminosa
y al mismo tiempo tan inaccesible.

Palabra escrita, hablada, que me abraza
con estrechez de anillos de serpiente;
palabra tan contigua y tan ausente
que me acuna y también me despedaza.
Agua soy que, aunque dance en surtidores,
tengo destino hacia la horizontal;
sumérgete en mi estanque, no demores
fracturar mi epidermis de cristal;
deshoja sobre mí todas tus flores
en mudo reventón primaveral.
Entrégame tu espalda, flota, yace,
desnuda piel que al tacto se deshace.

Francisco Alvarez Hidalgo
Tiene mi larga noche dos almohadas,
una me acoge y besa a su manera,
la otra, inmóvil, espera, espera, espera
escuchar el rumor de tus pisadas.

Y al no llegar, su lado de la cama
se enfría más y más, silencio y hielo
en la calma sin calma del desvelo,
y en voz de trémula ansiedad te llama.
Me afirmo en el regazo inconfundible
de tu febril palabra sigilosa;
no tengo más de ti, tan luminosa
y al mismo tiempo tan inaccesible.

Palabra escrita, hablada, que me abraza
con estrechez de anillos de serpiente;
palabra tan contigua y tan ausente
que me acuna y también me despedaza.
Eres mi linea curva, qué hermosa geometría
de sedosos contornos, sin vértice ni arista;
la linea recta hiere, y es desdeñosa y fría,
pero la curva es arco triunfal de la conquista.

Circúndeme tu abrazo, rócenme tus caderas,
y ofrézcanse desnudas tus firmes semiesferas.
Tiene mi larga noche dos almohadas,
una me acoge y besa a su manera,
la otra, inmóvil, espera, espera, espera
escuchar el rumor de tus pisadas.

Y al no llegar, su lado de la cama
se enfría más y más, silencio y hielo
en la calma sin calma del desvelo,
y en voz de trémula ansiedad te llama.
Rodeados de muros, pero abiertos al cielo,
libres somos de mente, que nos juzguen cautivos;
nuestro espacio en la tierra lo recubre un pañuelo,
pero aún esos confines resultan excesivos.

¿Para qué preocuparnos de entronizar la arcilla
si es la luz de su lámpara lo que la noche ahuyenta?
Duérmanse entre los muros temor y pesadilla,
y álcese en vuelo el alma, de libertad hambrienta.
Eres mi linea curva, qué hermosa geometría
de sedosos contornos, sin vértice ni arista;
la linea recta hiere, y es desdeñosa y fría,
pero la curva es arco triunfal de la conquista.

Circúndeme tu abrazo, rócenme tus caderas,
y ofrézcanse desnudas tus firmes semiesferas.
Rodeados de muros, pero abiertos al cielo,
libres somos de mente, que nos juzguen cautivos;
nuestro espacio en la tierra lo recubre un pañuelo,
pero aún esos confines resultan excesivos.

¿Para qué preocuparnos de entronizar la arcilla
si es la luz de su lámpara lo que la noche ahuyenta?
Duérmanse entre los muros temor y pesadilla,
y álcese en vuelo el alma, de libertad hambrienta.
Las luces de las farolas
se han quedado adormecidas,
y las ventanas del barrio
en sombra y silencio hundidas;

sólo en tu ventana velan
la luz y tu voz de plata,
y yo en la calle te canto,
trovador, mi serenata.
Baja, mi niña, que tengo
diez caricias, diez canciones,
y diez secretos ocultos
dentro de mis intenciones;

que en la noche montañesa
baila un ambiente risueño,
y mis diez dedos no saben
cómo conciliar el sueño.
... (ver texto completo)
De noche la golondrina,
a la alborada el jilguero,
y al atardecer yo canto
diciendo cuánto te quiero.

No sé, niña, si me piensas,
o si ya me has olvidado,
ni sé si el beso de anoche
me lo diste o lo he soñado.
Las luces de las farolas
se han quedado adormecidas,
y las ventanas del barrio
en sombra y silencio hundidas;

sólo en tu ventana velan
la luz y tu voz de plata,
y yo en la calle te canto,
trovador, mi serenata.
El tiempo se lo ha llevado;
ya no hay fuente en la alameda,
ni mocitas aguadoras
con pañueluco de seda;

pero aún paso por tu calle,
y aún me pregunto a tu puerta
si duermes sola esta noche,
o estás con alguien despierta.
De noche la golondrina,
a la alborada el jilguero,
y al atardecer yo canto
diciendo cuánto te quiero.

No sé, niña, si me piensas,
o si ya me has olvidado,
ni sé si el beso de anoche
me lo diste o lo he soñado.
El tiempo se lo ha llevado;
ya no hay fuente en la alameda,
ni mocitas aguadoras
con pañueluco de seda;

pero aún paso por tu calle,
y aún me pregunto a tu puerta
si duermes sola esta noche,
o estás con alguien despierta.
Silencio

El silencio no es cero, no es carencia,
no es lo que se perdió, lo no empezado,
es un fragor de mares sofocado,
es un fardo a la espalda de la ausencia.

Si callas, no te ocultas, tu elocuencia
se hace más evidente, recio arado
abriendo íntimo surco, revelado
más por impronta que por contundencia.

En tu silencio escucho aquellas voces
que tal vez olvidaste o desconoces,
gritos de fe, de amor, y de esperanza,

brotando de tu entraña por los ojos
como dagas de luz, como manojos
de jazmines que sólo mi alma alcanza

Francisco Alvarez Hidalgo ... (ver texto completo)
Y al fin otra semilla
llovió sobre la tierra
fecunda, acogedora,
donde la vida es júbilo y promesa.
Y esta producirá ciento por uno
cuando el verano llame a la cosecha
Ah, tierra fértil, tierra venturosa,
cerrada a los demás, para mí abierta,
a tu surco se abraza mi simiente,
en él se arraiga y él de mí se puebla.
Olvidé los espinos,
el sendero olvidé, olvidé las piedras,
ya encaña el trigo, y oscilando al viento,
maduran las espigas. Andariega
de haciendas y caminos
quedó el alma cansada, y hoy se asienta ... (ver texto completo)
Otra parte cayó sobre el sendero
que serpea entre surcos y parcelas,
fue ultrajada por pies embrutecidos,
sustento de gorriones en hambrientas
bandadas circulares
que sobre el páramo se desenredan.
Ah, la bota en el vientre,
los picotazos, la actitud severa.
Y al fin otra semilla
llovió sobre la tierra
fecunda, acogedora,
donde la vida es júbilo y promesa.
Y esta producirá ciento por uno
cuando el verano llame a la cosecha
Parte de la semilla
se perdió entre los huecos de las piedras,
su potencial de vida sofocado,
incapaz de contacto con la greda.
Muerta antes de nacer, árido golpe
de rechazo inicial, luz que se niega.
Otra parte cayó sobre el sendero
que serpea entre surcos y parcelas,
fue ultrajada por pies embrutecidos,
sustento de gorriones en hambrientas
bandadas circulares
que sobre el páramo se desenredan.
Ah, la bota en el vientre,
los picotazos, la actitud severa.
Parte del grano descendió entre espinos;
creció, pero alcanzó muerte sangrienta,
desgarrado su tallo
por maquiavélicas agujas negras.
Aún quedan cicatrices en el alma,
y con dolor la mente lo recuerda.
Parte de la semilla
se perdió entre los huecos de las piedras,
su potencial de vida sofocado,
incapaz de contacto con la greda.
Muerta antes de nacer, árido golpe
de rechazo inicial, luz que se niega.