Cuando mi lengua calle, cuando abdique mi pluma,
aún quedará este grito,
sosegado o sangriento, de arrecife o de espuma,
y en silencio o a voces te hablará lo que he escrito.
aún quedará este grito,
sosegado o sangriento, de arrecife o de espuma,
y en silencio o a voces te hablará lo que he escrito.