Mensajes de FREILA (Granada) enviados por antonio:

A mitad del siglo XX, los libros para chicos y las películas de Disney mostraron que las hadas y los duendes eran capaces de interactuar pacíficamente en el mundo de los hombres, aunque las obras antiguas muchas veces indicaran lo contrario.

Escritores irlandeses escribieron obras donde mostraban que, si uno se esmeraba en observar en detalle la naturaleza, podría encontrarlos. La ficción de Diego Stephens y de Lord Dunsany es un claro ejemplo.
Además, después de la Primera Guerra Mundial, se desató el apogeo inusitado del medievalismo, y los duendes estuvieron a la orden del día. Tanto el arte popular como el arte culto se hicieron eco de la existencia de estas pequeñas criaturas.
Las teorías que el teósofo Gardner formuló para explicar la naturaleza de los duendes y de las hadas -que este autor reduce a las funciones psíquicas humanas- son tributarias de la popularidad masiva que estos seres fantásticos, muchas veces del tamaño de insectos, tuvieron durante el siglo XIX.
Con respecto a la etimología de la palabra “duende”, la entrada del mismo diccionario etimológico indica que la palabra proviene del latín domus, que significa “casa”. Vale con el significado de “doméstico” o “casero” y alude a aquellos espíritus traviesos que viven dentro de las casas.

El inglés fayse acuñó cerca del 1400, proveniente del antiguo francés faie. El vocablo conjuga el citado concepto de “fatalidad” (no necesariamente con una connotación negativa) que se atribuye a pequeños espíritus ... (ver texto completo)
Las tres están presentes en la concepción de cada persona, hilan su futuro y lo vaticinan. En las iconografías de la época se las representaba como tres damas de perfil severo y adusto: Cloto acompañada de una rueca, Láquesis con un mundo o una pluma y Átropos, con una balanza en la mano.
Según el Diccionario etimológico de Pedro F. Monlau, la palabra “hada” evolucionó de “hadada”, “fada” y “ada”. Proviene de “fata”, que en latín significa Parca. Este vocablo aparece escrito en una moneda de Diocleciano. Proviene del latín fatum, hado, o acaso de fatua, que significa “adivina”.

Cabe destacar que las parcas son el equivalente romano de las “moiras” griegas, hijas de Zeus y Temis, aunque según otras versiones pueden ser descendientes de Nix, la Noche, una deidad que podía concebirse ... (ver texto completo)
Las hadas y los duendes son acusados de actos semejantes: a veces se los caracteriza como aves de rapiña que raptan niños o los secuestran para reemplazarlos por otros. Pueden ser causantes de enfermedades mortales.

Muchas historias de duendes y cuentos de hadas combinan aventuras propias de los libros de caballería y de fábulas victorianas. Las hadas también son calificadas como “pequeños humanos” con capacidades sobrenaturales, capaces de influenciar el futuro y de surcar velozmente los cielos. ... (ver texto completo)
A veces, el término se utiliza para describir alguna criatura mágica, incluyendo gnomos o trolls. Otras veces, el término sólo describe un tipo específico de criatura etérea.

Generalmente, los duendes son descritos como seres humanos con poderes mágicos. En el folklore pueden ser almas de difuntos o ángeles bienhechores.
En el folklore europeo, un duende (fey, fae o faerie) suele ser denominado también “compañero pequeñito”, “buen compañero”, “amigo pacífico” o utilizando otros eufemismos. Se trata de un espíritu o ser sobrenatural, que ama la naturaleza.

La leyenda de los duendes se basa en el folklore y en los romances occidentales de la Edad Media europea (especialmente de la antigua Francia). Los duendes son seres muchas veces relacionados con mitologías orientales.
Sólo cuando Elsie y Francisca fueron señoras de mayor de edad, cerca del año 1980, admitieron que los duendes de Cottingley eran en realidad personas de pequeña estatura: se trataba de niños mendigos. Pero muy pocos creyeron estas confidencias, realizadas en el lecho de muerte de las damas.

El incidente de Cottingley revivió la fe en duendes y hadas, que desembocó en la “Edad Dorada” del arte visual y la literatura sobre estas criaturas feéricas.
No exenta de ironía, comentó Elsie antes de morir ... (ver texto completo)
La madre de Elsie envió las fotos a Eduardo Gardner, líder de la Sociedad Teosófica británica. A este grupo asistía en famoso escritor Arthur Conan Doyle, el creador de las historias detectivescas de Sherlock Holmes.

Incluso cuando las fotos eran poco convincentes, profesionales de aquella época encontraron detalles difíciles de justificar empíricamente. Esta anécdota alimentó la literatura de Conan Doyle, que causó una sensación absoluta. De esta manera, el furor por el Reino de las Hadas se ... (ver texto completo)
Usualmente, se atribuyó la “posesión de las hadas” a desdichadas víctimas como niñas nacidas con deformidades físicas o retrasos mentales de gran calibre. Recién durante el siglo XX comenzaron a menguar las noticias periodísticas acerca de las muertes o raptos atribuidos a las hadas.

El último “encuentro con las hadas o duendes” informado a la sociedad británica tuvo lugar en la tranquila campiña de Yorkshire, en 1917, cuando Elsie Wright (de dieciséis años) y Francisca Griffith (su prima de diez años) tuvieron la idea de sacar fotografías en un huerto de Cottingley, donde se veían varios duendes jugando. ... (ver texto completo)
Se trató del asesinato de Bridget Cleary, un joven irlandés que había enfermado gravemente, en un breve lapso de tiempo. Su familia consultó un “doctor de hadas” que afirmó que el alma de Bridget había sido reemplazada por el alma de un hada, y que ése era el origen de la enfermedad mortal.

El doctor ideó experimentos que parecieron demostrar que el niño, efectivamente, había sido “cambiado por otro” pero conservando la apariencia de siempre.
Durante el siglo XIX, los periódicos británicos informaron raptos de personas que atribuían a la presencia de hadas. El más famoso data del año 1895, y fue anunciado por el periódico Isles.
Una variante menos difundida indica que el chico puede colocar su diente dentro de un vaso de vidrio, situado junto a su cama. Por la mañana, dentro del recipiente hallará la ansiada moneda. Esta opción resulta más sencilla, dado que para los padres será siempre más fácil sacar el diente de un vaso y colocar allí la moneda que buscar debajo de la almohada, corriendo el riesgo de que el hijo se despierte.
La utilidad del “hada de los dientes” es ofrecer una pequeña recompensa a los niños que pierdan dientes porque este hecho natural podría resultar traumático o preocupante para ellos. Es una manera de “atenuar” los efectos del cambio corporal. ... (ver texto completo)
Las tradiciones dentales de diferentes países han sido recopiladas y publicadas en el excelente libro para chicos: “Arroja tu diente al techo: tradiciones dentales del mundo”, escrito por Selby Beeler e ilustrado por G. Brian Karas en el año 1998.

Los rituales de las “hadas dentales” incluyen típicamente 1) que el niño que ha perdido un diente lo coloque debajo de la almohada y 2) que el niño, a la mañana siguiente, encuentre una moneda o un pequeño billete en el lugar donde había colocado su ... (ver texto completo)
En Italia existe un “duende dental” llamado Fatina que también caza ratones (conocido como Topino). En Francia, a este personaje se lo llama La Petite Souris (el pequeño ratón).

En Irlanda también existe un duende dental, aunque de tradición más reciente. Y en Lowland, Escocia, encontramos una costumbre parecida a la del ratón o de las hadas: se trata de una rata blanca que compra los dientes de los niños con pequeñas monedas.
Muchas familias contribuyen a la creación de estos mitos, cuya tradición se extiende en varias civilizaciones occidentales. Por ejemplo, en los países hispano-parlantes, en vez de hadas encontramos al “ratoncito Pérez”. Este pequeño animal, de apellido bastante común, es llamado también “el ratón de los dientes”.
El hada de los dientes es un personaje mitológico del folklore de muchos pueblos, que realiza obsequios a los niños cuando éstos pierden su dentadura de leche.

Tales inventos pueden provocar significativos disgustos entre los infantes cuando, al crecer, se enteran que estos simpáticos seres jamás existieron. Algunos suelen sentirse traicionados por su inocente credibilidad, mientras otros niños se enorgullecen por haber desenmascarado ellos mismos la verdad.
Algunas sátiras de ese cliché podemos rastrearlas en La princesa vestida con una bolsa de papel, del escritor Robert Munsch (en este texto para niños, es la princesa quien recata a un príncipe en apuros). También las encontramos en La cámara de los horrores, de Angela Carter, una serie de narraciones contadas desde la perspectiva femenina.

Prestigiosos autores que adoptaron esta estética son Donald Barthelme, Tanith Lee, Kelly Link, A. S. Byatt, John Bly, Margaret Atwood, James Thurber, Robert Coover o Jane Yolen, entre otros.
Una larga colección de esta tipología narrativa ha sido editada por A. Lang con los siguientes títulos: El libro rojo de las hadas, El libro naranja de las hadas, y así pasando por varios colores. ... (ver texto completo)
La recreación del universo fantástico empleando un lenguaje más contemporáneo es común en los libros para niños, donde los cuentos de hadas son recuperados con una finalidad cómica o graciosa, como sucede con el texto de Jon Scieszka, El apestoso hombre queso.

Otros motivos incluyen la adopción de un enfoque multicultural o feminista ante los modelos machistas eurocéntricos. En este caso, la recuperación del antiguo formato implica una crítica de viejas narrativas. La imagen de la “dama en aprietos” ha sido fuertemente deconstruida por muchos teóricos feministas. ... (ver texto completo)
Aunque no obedecen completamente al género, Aladino y la lámpara maravillosa tanto como Alí Babá y los cuarenta ladrones son también incluidos en las filas de los “cuentos de hadas” de manera errónea.

En la literatura contemporánea varios escritores han acudido al formato de los “cuentos de hadas” con el objetivo de estudiar la naturaleza humana apelando a la sencillez que esta clase de relatos ofrece.
Esta tipología de cuentos hunde sus raíces en la sarta de relatos maravillosos de Las mil y una noches, aunque también es tributario de la mitología helénica. Tal subgénero renació durante el siglo XVII gracias a las narraciones napolitanas de Giambattista Basile, así como a las reelaboraciones intertextuales que Charles Perrault efectuó de La Cenicientay La Bella Durmiente.
Muchas veces, los “cuentos de hadas” constituyen acontecimientos colmados de milagros, pero no son otra cosa que historias didácticas con una moraleja subliminal.

Así sucede en la Colección de cuentos de hadas (del alemán Kinder und Hausmärchen) escrita por los Hermanos Grimm. Encierran una severa e ingeniosa crítica social, que también encontramos en las narraciones del danés Hans Christian Andersen y del contemporáneo Roal Dahl.
Los relatos de hadas formaban parte del repertorio de literatura de tradición oral, transmitidos de generación en generación. Frecuentemente los finales eran trágicos: era el castigo por relacionarse con las hadas.
Luego, los cuentos de hadas desarrollaron historias principescas que incluían enfrentamientos bélicos, aventuras y amores. Aquí, las hadas ocupaban papeles secundarios. Aunque el maniqueísmo estaba a la orden del día: el villano siempre recibía su merecido castigo.
En 1977, S. Thompson los calificó como «Una historia de cierta extensión que incluye una sucesión de motivos o episodios. Se sitúa en un mundo irreal sin localización ni criaturas definitivas, colmado de maravillas. En esta tierra de Nunca Jamás los humildes héroes matan a sus malignos adversarios, heredan reinos y contraen matrimonio con princesas.»

Con respecto al origen e historia de estos cuentos, a finales del siglo XIX y principios del XX estos relatos pasaron a confundirse con los libros ... (ver texto completo)
Pero, a diferencia de las historias épicas, los cuentos de hadas sólo presentan referencias superficiales a cuestiones religiosas, sociales, políticas, conflictos bélicos o personalidades que existieron en la realidad.
En las culturas donde los hechiceros y seres demoníacos se perciben como verdaderos, los relatos de hadas adoptan un escenario que la audiencia suele creer de base histórica.
Los cuentos de hadas son relatos nutridos de criaturas féericas como elfos, trolls, gigantes, hadas y duendes, que forman parte del repertorio folklórico tradicional de numerosos pueblos.

Constituyen un “subgénero” o “especie” dentro del género narrativo. Sus argumentos incluyen habitualmente a príncipes y princesas, tienen un desenlace feliz y una moraleja con evidente función didáctica.
La resurrección del interés por el arte victoriano de las hadas fue impulsada por la exposición itinerante organizada en el año 1997 por la Universidad de Iowa y la Academia Real de Londres.

En el año 2002, Abbaye Daoulas -en Gran Bretaña- ofreció una extensa exhibición sobre el arte de las hadas, que incluía la presentación de manuscritos del siglo XII hasta la actualidad.
Las más famosas pinturas del arte victoriano, hoy, son editadas con textos de Jeremy Maas, mientras que los duendes del ... (ver texto completo)
Hoy, los ilustradores que siguen los pasos de Rackham y Dulac, pintando imágenes para niños, son Tony DiTerlizzi, Michael Hague, Iain McCaig, Gary Lippincott, Larry MacDougall, Lauren Mills y Ruth Sanderson.

Suza Scalora ha publicado libros de "Fotografías de hadas" (donde también aparecen duendes, brujas y hechiceros). Amy Brown es otra prestigiosa ilustradora que suele pintar duendes de ojos muy abiertos, imágenes extraordinariamente populares entre las adolescentes.
También Carlos Vess ha retratado imágenes de hadas en libros ilustrados y tiras cómicas, especialmente en Polvo de Estrellas, escrita en colaboración con Neil Gaiman dentro del Libro de las baladas. También ilustró el texto de Susanna Clarke, Las señoras de Grace Adieu.

Además, el pintor Ernie Sandidge ha utilizado imágenes de hadas que exploran temas de la fantasía sexual y la obsesión posmoderna por la “cultura de la juventud”. Sus pinturas se expusieron en Nueva York en el año 2006.
El pintor japonés Yoshitaka Amano nos ofrece una interpretación británica del folklore japonés en su bella colección Hadas, donde incluye además una disertación de Kimie Imura acerca de las diferencias entre las tradiciones folklóricas orientales y occidentales en relación a las criaturas feéricas.
Por su parte, Wendy Froud es una escultora que recrea el universo de las hadas adoptando una estética pre-rafaelista. Su labor ha sido retratada en el libro El arte de Wendy Froud y en tres libros para niños: La historia del sueño de una noche de verano, El niño invierno y Las hadas de Spring Cottage.
En el mundo de las artes visuales, el pintor inglés Brian Froud ha explorado el reino de las hadas durante veinticinco años, empezando por la publicación de Hadas y luego con títulos como Hadas buenas, hadas malas, El Hada de la señora Cottington y Las runas de Elfland. Es probablemente el pintor más conocido como “artista hadense” (fairy artist) del mundo contemporáneo.
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Grimur Kamban, un vikingo noruego/irlandés, que, alrededor del 825, pasó a ser el primer habitante nórdico de las Faeroes según la saga Faereyinga.
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Guthrum, colonizador del Danelaw.
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Harald Klak, el 9º rey de Jutland que llegó a un acuerdo de paz con Louis el Pío, y fue posiblemente el primer vikingo a quien se le concedió tierras francas a cambio de protección.
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Harald Bluetooth (Harald Gormson), quien, según las Piedras Jelling erigidas por él, ‘ganó toda Dinamarca y Noruega ... (ver texto completo)
Vikingos de renombre

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Askold y Dir, conquistadores legendarios de Kiev.
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Björn Ironside, hijo de Ragnar Lodbrok.
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Brodir de Man, un vikingo danés que mató al rey de Irlanda, Brian Boru.
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Canute el Grande, rey de Inglaterra y Dinamarca, Noruega y parte de Suecia, posiblemente el rey vikingo más importante. Hijo de Sweyn Forkbeard y nieto de Harold Bluetooth, fue miembro de la dinastía que fue clave para la unificación y cristianización de Dinamarca. Algunos historiadores modernos lo llamaron ‘Emperador del Norte’ a causa de su posición como uno de los magnates de la Europa medieval y reflejo del Sacro Imperi Romano.
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Egill Skallagrimsson, guerrero islandés y sklad.
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Eric el Victorioso, un rey sueco cuya dinastía es la primera conocida por haber gobernado como reyes de la nación. Posiblemente haya sido el rey e Dinamarca durante un tiempo.
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Erik el Rojo, colonizador de Groenlandia.
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Freydis Eiriksdóttir, una mujer vikinga que navegó hacia Vinland.
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Gardar Svavarsson, originario de Suecia, descubridor de Islandia. Existe, sin embargo, otro candidato para el puesto de descubridor de Islandia: Naddoddr, un explorador noruego.
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Godfrid, duque de Frisia, un saqueador de los Países Bajos y del área del Rhin que fue durante un breve lapso de tiepo lord de Frisia.
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Godfrid Haraldsson, hijo de Harald Klak, saqueó los Países Bajos y en el norte de Francia. ... (ver texto completo)
En cuanto a los vikingos del este, Ibn Rustah fue muy explícito acerca de su limpieza, pero a Ibn Fadlan le desagradaba cualquier hombre que compartiera el mismo recipiente para lavar su rostro. El desagrado de Ibn Fadlan estaba motivado probablemente por sus ideas particulares de higiene personal, propias del mundo musulmán. Aunque el ejemplo preendía expresar su desagrado sobre las costumbres de los vikingos, al mismo tiempo sirvió para registrar su hábito de limpieza diaria matutina.
Los vikingos de Inglaterra son conocidos por haber sido extremadamente limpios. En gran parte esto se debe a su hábito de bañarse una vez a la semana, el sábado. Hasta el día de hoy, el sábado es llamado el laugardagur / laurdag / lørdag / lördag, es decir, ‘el día de la limpieza’ según las lenguas escandinavas, aunque el sentido original se perdió en el discurso moderno.
La imagen del salvaje desaliñado y sucio asociado con el vikingo en la cultura popular es un retrato distorsionado de la realidad. Los cristianos no escandinavos son los responsables por la mayor parte de los relatos sobrevivientes de los vikingos, por locuaz existe una fuerte presencia de prejuicios. Esta actitud se debe a la incomprensión cristiana del paganismo. Las tendencias vikingas solían ser mal interpretadas, y la obra de Adam de Bremen, entre otras, contó historias poco confiables sobre el salvajismo de los vikingos y su suciedad.
Sin embargo, actualmente se sabe que los vikingos usaban una variedad de herramientas para el aseo personal, como cepillos, pinzas, afeitadoras e hisopos para las orejas. Los cepillos son los artefactos encontrados con mayor frecuencia en las excavaciones. Los vikingos también usaban jabón, el cual utilizaban para teñir sus cabellos y limpiarse. ... (ver texto completo)
El uso de cráneos humanos como copas también es falso. El surgimiento de esta leyenda se puede rastrear hasta el Runer seu Danica literatura antiquissima de Ole Worm (1636), según el cual los guerreros daneses que bebían ór bjúgviðum hausa (de las ramas curvas de los cráneos) se suponía que bebían ex craniis eorum quos ceciderunt (de los cráneos de aquellos a quienes habían vencido en batalla). El mito de la copa-cráneo también tiene relación con otras tribus germánicas y con nómades euroasiáticos, como los escitas y los pechenegs y con el vívido ejemplo del lombardo Alboin, famoso por la ‘Historia’ de Paul el Diácono. ... (ver texto completo)
Dibujos animados como ‘Hagar el Horrible’ y ‘Vicky la Vikinga’, y uniformes deportivos como los de los Vikingos de Minnesota y los Canberra Raiders, perpetuaron el cliché mítico del casco con cuernos.

Los cascos vikingos eran cónicos y estaban hechos de cuero duro, madera y refuerzo metálico; este tipo de cascos era usado por los integrantes de las tropas regulares. El casco de hierro era para los jefes, y estaba basado en los cascos de la era Vendel del centro e Suecia. El único casco vikingo ... (ver texto completo)
Posteriormente, las ideas nacionalistas románticas mezclaron la Era Vikinga con aspectos de la Edad de Bronce Nórdica, transcurrida 2.000 años antes. Los cascos con cuernos de la Edad de Bronce aparecían en petroglifos y otros descubrimientos arqueológicos. Probablemente se los usaba para fines ceremoniales.
Vikingos en la ficción
Los vikingos solían ser retratados con cascos alados y otras vestimentas tomadas de la Antigüedad Clásica, sobre todo en los retratos de los dioses nórdicos. Esto se hacía para legitimar a los vikingos y su mitología asociándolos con el mundo Clásico que había sido idealizado en la cultura europea durante mucho tiempo.
En consecuencia, los historiadores creen que los guerreros vikingos no usaban cascos con cuernos, pero si estos cascos se usaban en la cultura escandinava para fines rituales es una incógnita. El error general del casco con cuernos se extendió en parte gracias a los entusiastas del siglo XIX del ‘Gotiska Forbundet’, encontrado en 1811 en Estocolmo. Ellos promovieron el uso de la mitología nórdica como tema artístico y para propósitos etnológicos y morales.
Fuera de las dos o tres representaciones de los cascos rituales con protuberancias que pueden ser cuervos, serpientes o cuernos, no existen descripciones de los cascos guerreros de la Era Vikinga, y ninguno de los cascos encontrados tiene cuernos. De hecho, para el estilo de combate vikingo -cuerpo a cuerpo- los cascos con cuernos hubieran sido peligrosos e incómodos.
Este estilo se caracteriza por su énfasis lírico y teatral en la mitología nórdica, así como en el estilo de vida y creencias de los vikingos. Entre las andas más populares que contribuyeron a este género se encuentran Turisas, Amon Amarth, Einherjer, Valhalia, Tyr, Ensiferum, Falkenbach y Enslaved.
El género del ‘metal vikingo’ demuestra la persisten influencia moderna de los mitos vikingos. Se trata de un sub-género muy popular dentro de la música heavy metal, que se originó a principio de los ‘90 como resultado del subgénero del metal negro.
Comenzando por óperas del compositor alemán Richard Wagner, como ‘El anillo de los Nibelungos’, los vikingos y el renacimiento romántico vikingo, inspiraron muchas obras creativas. Entre ellas se incluyen novelas basadas en hechos históricos, como ‘The long ships’, de Frans Gunnar Bengtsson (que también salió en el cine en una película de 1963), e historias fantásticas como la película ‘The vikings’ (Los vikingos) de Michael Crichton, y la comedia ‘Erik el vikingo’. Los vikingos también aparecieron ... (ver texto completo)
El propósito del viaje era testear y documentar el valor, la velocidad y la maniobrabilidad del barco en mar abierto y en las aguas costeras con corrientes traicioneras. La tripulación testeó cómo el casco largo, angosto y flexible resistió las terribles olas marítimas. También aportaron valiosa información sobre los barcos vikingos y su sociedad. La nave fue construida usando herramientas, materiales y métodos vikingos.