Usualmente, se atribuyó la “posesión de las hadas” a desdichadas víctimas como niñas nacidas con deformidades físicas o retrasos mentales de gran calibre. Recién durante el siglo XX comenzaron a menguar las noticias periodísticas acerca de las muertes o raptos atribuidos a las hadas.
El último “encuentro con las hadas o duendes” informado a la sociedad británica tuvo lugar en la tranquila campiña de Yorkshire, en 1917, cuando Elsie Wright (de dieciséis años) y Francisca Griffith (su prima de diez años) tuvieron la idea de sacar fotografías en un huerto de Cottingley, donde se veían varios duendes jugando.
El último “encuentro con las hadas o duendes” informado a la sociedad británica tuvo lugar en la tranquila campiña de Yorkshire, en 1917, cuando Elsie Wright (de dieciséis años) y Francisca Griffith (su prima de diez años) tuvieron la idea de sacar fotografías en un huerto de Cottingley, donde se veían varios duendes jugando.