# Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
# Buena es la guerra para el que no va a ella.
El alba ya ilumina el horizonte y mi escribiente, no sólo mi pluma, también el buen traductor de mis pensamientos, desea buscar un lugar apartado donde verter sus primeros rezos del día. La vela apenas conserva llama y yo debo hallar tres cosas: una, al vasco noble del que ya os hable para entregarle toda mi confianza. Dos, un jovenamigo que conocí aquí, un sanluqueño, de nombre Bartolomé, que se embarca conmigo, en calidad de grumete y al precio de veinte maravedíes de paga. Y, una tercera, un ... (ver texto completo)
Mas, si lo que oigo sobre los que circulan los mares hoy en día es cierto, no puedo sino alegrarme de mi triste compaña. Malos augurios portamos nosotros ante el ímpetu de portugueses y franceses. Quizás los condenados, por la escasa pérdida, sean los únicos dispuestos a hacer frente a estos navegantes bravíos de recios cañones. Bocas de fuego preparadas a escupir dolor y muerte a nuestro paso. Muerte de afilada guadaña que pretendo esquivar para regresar a vuestro lado.
Esperemos buenaventura
" ¿Quién sabe cuál será la suerte de este genovés iluminado capaz de hallar un nuevo camino hacia las Indias y emperrado en regresar una y otra vez a tal tierra de promisión? ¿Cuándo podrá agotarse la fortuna de alguien capaz de reunir el valor de encerrarse con criminales y asesinos en las estrecheces de una nao? ¿Quién soy yo para juzgar a alguien como el Almirante, que ocupa tan alto cargo de confianza con los reyes, si yo mismo, por vuestra belleza, pretendo ocupar y compartir ... (ver texto completo)
Aunque de bien poco puede disponer Cristóbal Colón ante la sangría de hombres y de dineros que sufren nuestros monarcas, empeñados en guerrear con Francia o llevando las tropas a proteger al mismísimo Papa de Roma (me dice mi jesuita que los ejércitos entraron en Ostia en marzo del pasado año para liberar a su guía espiritual). Y me insinúa el escribiente que, no sabe exactamente a quién lo ha oído o no desea compartir el nombre del autor, el Almirante ha escogido Sanlúcar de Barrameda como punto ... (ver texto completo)
Se me ocurre, conversando con mi jesuita-escribiente, que difícil arrepentimiento pueden tener estos condenados puestas sus manos sobre el mismísimo filón de oro. Y me contesta, embutido en su negra saya, que pocos son los hombres honrados, como yo puedo presumir de mi persona, que pretenden embarcarse en este viaje, que los muchos voluntarios que hasta Sanlúcar han llegado no pasan de ser desheredados de fortuna, ex-soldados, nobles arruinados, criminales y gente de pésima reputación. Buen cuidado debe tener de no echar a perder su alma entre semejante calaña aquél que parte con la intención de hacer breve fortuna para cubrir no más que el regazo de la amada. ... (ver texto completo)
Por desgracia, no pude entrar a formar parte de la tripulación de las dos primeras carabelas que envió Colón a mediados de enero desde estos mismos diques y bajo el mando de Pedro Hernández Coronel. Noventa hombres partieron entonces y apenas una quincena debían labrar las nuevas tierras. El resto, que me llegó de buena tinta, como dicen, estaban señalados para formar cuadrillas y trabajar en las minas, para sacar oro, del cual deben dar cada día cierta cantidad... y lo demás que saquen, para su ... (ver texto completo)
También han llegado a mis oídos, pues por este puerto de Sanlúcar de Barrameda conviene tener todos los sentidos bien despiertos, las críticas sobre el desgobierno de los hermanos del Almirante en la colonia de La Española, desde donde la última nave llegada a Cádiz con esclavos, pero sin oro ni especias, comandada por Peralonso Niño, insinuaba cierta rebelión de un tal Francisco Roldán, ciertamente enemistado con Bartolomé Colón. O algo así se rumorea en los corrillos del puerto, donde las malas ... (ver texto completo)
Y nadie parece tener más empeño en la empresa que el propio genovés, a quien, en cambio, se le ha negado el optimismo de allá el 1492 y las pontificias bulas de su segundo y posterior viaje. Sin duda, se nota en el aire la pesadumbre de los reyes ante la muerte en el octubre del pasado año del heredero, el príncipe don Juan, y el desgraciado nacimiento sin un soplo de vida, en el siguiente diciembre, del que debía ser su hijo póstumo.
Antonio meboy estoy cansada
buenas noches asta mañana
adios fina, que descanses y hasta mañana
si CON ROBER SIEPRE TE RIES EN A LAMEDILLA
SIENPRE PONE COSAS GRACIOSAS
se le nota que es muy buena persona
Se retrasa la partida
" ¿Esperareis mi regreso? Debo confiar en que así sea. Debo confiar en mi suerte, aunque, hasta aquí, no he tenido mucha. Seguro que vos me hacíais ya sobre las olas, pero no ha sido así. Desearía haceros llegar mejores noticias, pero las de aquí no han sido todo lo favorables que se esperaba y el Almirante, con gesto hosco y agresivas maneras, ha debido retrasar la partida más de dos veces. El otro día, sin ir más lejos, mientras los hombres distribuían la carga entre las ... (ver texto completo)
Sea como fuere, lo único que deseo es estar ya de regreso con una de esas pequeñas arcas como las que porta el Almirante y en las que, según me han contado, guarda sus más preciados instrumentos de navegación, esos con los que no sería posible hallar ni tan siquiera las ya muy conocidas islas Canarias. Mas, yo, que no soy navegante, no deseo ningún aparato de difícil aprendizaje y manejo, aunque me sirva de guía y me busque los mejores vientos que me alejen de vos. El interior de esa arca, cuando ... (ver texto completo)
Ojalá Dios, y que el amable sacerdote que se ha convertido en la primera pluma que esgrimo perdone mi blasfemia, no nos impusiera la dura prueba de la separación, de emprender viaje hacia lo desconocido, alejándome de vuestra belleza y de vuestro amor quién sabe por cuánto tiempo. O quién sabe si, acaso, los días se convierten en eternidad y nunca más pueda mirarme en vuestros ojos. Dios no lo quiera.