EL CRIADO DEL RICO MERCADER
Érase una vez, en la ciudad de Bagdad, un criado que servía a un rico mercader. Un día, muy de mañana, el criado se dirigió al
mercado para hacer la
compra. Pero esa mañana no fue como todas las demás, porque esa mañana vio allí a la Muerte y porque la Muerte le hizo un gesto. Aterrado, el criado volvió a la
casa del mercader. «Amo», le dijo, «déjame el
caballo más veloz de la casa. Esta
noche quiero estar muy lejos de Bagdad.