SIN CRONOMETRO DE SALIDA
Eran las dos de la madrugada de aquel domingo del mes de enero, del año 1987, los dos amigos medio borrachos, en el único Café bar abierto de la localidad, estaban preparando el paseo nocturno, hasta el Cementerio, el alcohol hacia su efecto, sobre aquellos hombres de más de cuarenta años cada uno, que ya no era la primera vez que realizaban cosas raras, para poder divertirse, y así calmar su borrachera, como si vieran una película de terror. Al cerrar el Café bar, sobre ... (ver texto completo)
Eran las dos de la madrugada de aquel domingo del mes de enero, del año 1987, los dos amigos medio borrachos, en el único Café bar abierto de la localidad, estaban preparando el paseo nocturno, hasta el Cementerio, el alcohol hacia su efecto, sobre aquellos hombres de más de cuarenta años cada uno, que ya no era la primera vez que realizaban cosas raras, para poder divertirse, y así calmar su borrachera, como si vieran una película de terror. Al cerrar el Café bar, sobre ... (ver texto completo)