Este especialista lleva años recogiendo todas las
tradiciones asociadas a las hierbas de
San Juan por distintos puntos de
Galicia y, de forma particular, por el rural de
Pontevedra y después de entrevistarse con los mayores de cada lugar ha concluido que en la conciencia popular "sirven para espantar el mal de ojo y la brujería del solsticio de
verano", pero, en el lado más aséptico y objetivo, lo cierto es que "lavar la cara con ellas tiene propiedades estéticas y medicinales".