Esta calle que ahora vemos apta para dar un paseo, muchos de nosotros la recordamos en otro estado. Por el centro conrría un riachuelo de agua, pegada a las casas por la parte izquierda, había una especie de acera elevada, por donde pasaba la gente, el resto estaba inundado de barro y agua, por supuesto agua mezclada con barro y los desechos que salían de las cuadras, así que siempre tenía un olor característico, en invierno, con las heladas, se congelaba y el ganado tenía graver problemas poara ... (ver texto completo)