Hola Maite:No sabes lo que me alegro.Yo en su día me reencontré con una
amiga a la que le había perdido la pista y cuando nos volvimos a abrazar me sentí como no sabría explicarte.Estuve en S.
Cruz hace poco y de lejos en la
plaza ví el reencuentro de dos
amigas.Se abrazaron "de verdad" y pensé que podríais haber sido vosotras.
Aunque ya con internet es difícil perderse la pista, guadad vuestros telefonos en la caja de los diamantes para que no se vuelvan a perder, ja, ja, ja.
Un beso de Enigma.