qué rico
Hola pepi, cuantos vestidos estropeados de tinta, recuerdo, qué mi madre pobre alguna bofetada, se le escapapaba cuando llegaba a casa, echa un asco. Además los pasillos eran muy estrechos entre pupitres, como en aquellos tiempos eramos muchas niñas. Así que al pasar se movian y adiós todo encima. Un abrazo.
Hola,
Me llamo Marta y soy alumna de 5º de primaria

La semana pasada nos trajeron un montón de ordenadores, para todos menos para el profesor. Nos pusimos muy contentos porque pensamos que también nos pondrían aire acondicionado en verano (nos morimos de calor) y que traerían una pizarra nueva, sin reflejos y en la que se pueda escribir sin que la tiza resbale. O sillas y mesas nuevas adecuadas a nuestra estatura, estanterías y una taquilla para nuestras cosas. Pero no, sólo trajeron ordenadores ... (ver texto completo)
Es verdad Tere, que con tanto adelanto de las tecnologias, muchos van olvidando los libros. Igualmente con los móviles, en los sms, las faltas de ortografia, son de época. Por tener un vocabulario, diferente y eso no es bueno.
Teresa, yo también recuerdo todo lo que has contado, aunque en distinto pueblo, todo era igual, el día que nos pusieron mesas nuevas, que ilusión. Nosotras también hacíamos la limpieza de la escuela, lo del brasero igualitamente, los juegos lo mismo. En la época de los membrillos íbamos en pandilla a coger uno, y que buenos estaban. A Doña Paula no le gustaba nada que mascáramos chicle, muchos castigos eran por ello. Y cuando llego la moda de los bolsos hechos de bolsas de basura, se hacían tiras ... (ver texto completo)
Añoranza yo también recuerdo todas estas cosas. Y los membrillos a Dª Paula, no le gustaba el olor, y iba por todos los pupitres qué entonces los teniamos que se levantba la tapa, y siempre se lo encontraba a mi amiga Dominica, la del estanco, se lo quitaba, y lo tiraba.
Añoranza, me acuerdo de todas estas cosas que contais, menudas tardes en el columpio y nuestra merendilla de chocolate, tulipan, patatera etc ¿te acuerdas cuando le ibamos a por el piporro de agua a Doña Paula a la fuente?. Tere sigue animándonos el foro que así da gusto volver de nuevo a echarle un vistazo.
Ángela, nosotras con tal de salir de pingoneo,íbamos a la fuente, a comprar, siempre dispuestas. Me acuerdo que Doña Paula tomaba un analgésico que se llamaba"Calmante Vitaminado", era una caja verde. Y hablando de medicinas, en aquel tiempo en nuestro pueblo no había farmacia y teníamos que ir a Valdefuentes, ese camino lo conocíamos de maravilla.
Pepi, Teresa me habéis dado una idea estupenda con respecto a los cromos; veré si localizo alguna colección de mis cromos de la infancia que debo tener por algún sitio y las comparto con todos.

En los pequeños comercios, galerías y supermercados de las ciudades - que es donde únicamente se compraba - nos daban los célebres "sellos" que mi madre y yo íbamos pegando en las cartillas que luego canjeábamos normalmente por algo de menaje de cocina. Eran de la marca "Los Claveles". Hoy lo más parecido ... (ver texto completo)
Cuanta vesdadespresas en este mensaje, Hoy dia las tornas se han vuelto y son muchos alumnos los que hacen la enseñanza imposible a los maestros. Son los padres los que ccon razones equivocadas hacia las faltas de los maestros, han provocado mucho de lo que esta pasando. A ver si a los nuestros le vamos inculcando lo importantye que es la labor del maestro, que aunque los haya habido con metodos equivocados la gran mayoria siempre pretenderian enseñar y lo mas dificil, educar
Hablais Añoranza y tú de las mimbres, en concreto de pelar las mimbres, pero ¿para qué se utilizaban? yo supongo que para los cestos. Aquí debía haber mucha tradicción puesto que todavía teneis familias que se las recuerda por esas profesiones (cesteros, mimbreros), pero parece que vosotros hablais de algo común entre el resto de la población y no restringido a esas familias. Bueno contazme
Hola Teresa, y buenos días para todos. La verdad es que yo no se muy bien para que se pelaban las mimbres, me imagino que estas personas si no eran mimbreros las venderían para sacar un dinerito, yo tengo recuerdos de imagenes no muy claras, creo que tendría unos ocho o nueve años, seguro que nuestra amiga Dulcinea se acordara también de esto, era divertido y encima teníamos para comprarnos alguna chuchería.
Pepi, Teresa me habéis dado una idea estupenda con respecto a los cromos; veré si localizo alguna colección de mis cromos de la infancia que debo tener por algún sitio y las comparto con todos.

En los pequeños comercios, galerías y supermercados de las ciudades - que es donde únicamente se compraba - nos daban los célebres "sellos" que mi madre y yo íbamos pegando en las cartillas que luego canjeábamos normalmente por algo de menaje de cocina. Eran de la marca "Los Claveles". Hoy lo más parecido ... (ver texto completo)
Mónica yo también recuerdo lo de las mimbres, no exactamente de tía Francisca, yo lo que recuerdo es en la puerta de tía Dionisia, y tío Simón, no se muy bien de quien eran, después nos daban una peseta. Ya que has mencionado el columpio, mi amiga Ángela recordara conmigo, el que tenían colgado en el olivo del corral de su casa, menudas tardes nos hemos pasado allí.
Añoranza, me acuerdo de todas estas cosas que contais, menudas tardes en el columpio y nuestra merendilla de chocolate, tulipan, patatera etc ¿te acuerdas cuando le ibamos a por el piporro de agua a Doña Paula a la fuente?. Tere sigue animándonos el foro que así da gusto volver de nuevo a echarle un vistazo.
Esta carta, aunque muy exagerada, algo de verdad tiene. Mucha tecnología y la tasa de fracaso escolar muy alta.
De todas formas me apunto al progreso, siempre que sepamos dónde están los límites.
La primera vez que cogí un ordenador, creí que ese invento no era para mí, qué desilusión. Tenía que llamar a mi hijo para apagarlo y encenderlo, yo estaba escribiendo y desaparecía lo escrito. No te quiero contar cuando tenía que guardar un documento, o abrir una carpeta.
Hasta que hice el primer curso ... (ver texto completo)
Hola con esto de la tecnologia os cuento que tengo una persona conocida y con un buen puesto de trabajo en Barcelona que un dia le pregunte cuanto es 9 por 9 y no lo supo porque claro ella utiliza la calculadora y no se acuerda de la tabla de multiplicar, tambien os acordais de como la aprendiamos en la escuela era cantandola.
Pepi recuerdo las merendillas con pan y chocolate, no se si hacíais colecciones con los cromos que entraban en cada tableta de alguna marca. A mi el chocolate me encanta. También me gustaba el pan con tulipán.
Teresa, yo también recuerdo todo lo que has contado, aunque en distinto pueblo, todo era igual, el día que nos pusieron mesas nuevas, que ilusión. Nosotras también hacíamos la limpieza de la escuela, lo del brasero igualitamente, los juegos lo mismo. En la época de los membrillos íbamos en pandilla a coger uno, y que buenos estaban. A Doña Paula no le gustaba nada que mascáramos chicle, muchos castigos eran por ello. Y cuando llego la moda de los bolsos hechos de bolsas de basura, se hacían tiras ... (ver texto completo)
Añoranza, lo de lo chicles debía ser algo habitual, me han puesto de rodillas alguna vez por masticarlo en clase.
Hola tambien recordareis algunas cuando la abuala de Ichi y Paca la de Catalina, la llamabamos tia Francisca cuando era el tiempo de pelar las mimbres de recompensa nos daban las tijeretas que eran el recorte de los quesos frescos por cierto estaban riquisimas, despues con las cascara de la mimbre haciamos unas trenzas gordas y para columpiarse en algun huerto.
Hablais Añoranza y tú de las mimbres, en concreto de pelar las mimbres, pero ¿para qué se utilizaban? yo supongo que para los cestos. Aquí debía haber mucha tradicción puesto que todavía teneis familias que se las recuerda por esas profesiones (cesteros, mimbreros), pero parece que vosotros hablais de algo común entre el resto de la población y no restringido a esas familias. Bueno contazme
Hola,
Me llamo Marta y soy alumna de 5º de primaria

La semana pasada nos trajeron un montón de ordenadores, para todos menos para el profesor. Nos pusimos muy contentos porque pensamos que también nos pondrían aire acondicionado en verano (nos morimos de calor) y que traerían una pizarra nueva, sin reflejos y en la que se pueda escribir sin que la tiza resbale. O sillas y mesas nuevas adecuadas a nuestra estatura, estanterías y una taquilla para nuestras cosas. Pero no, sólo trajeron ordenadores ... (ver texto completo)
Esta carta, aunque muy exagerada, algo de verdad tiene. Mucha tecnología y la tasa de fracaso escolar muy alta.
De todas formas me apunto al progreso, siempre que sepamos dónde están los límites.
La primera vez que cogí un ordenador, creí que ese invento no era para mí, qué desilusión. Tenía que llamar a mi hijo para apagarlo y encenderlo, yo estaba escribiendo y desaparecía lo escrito. No te quiero contar cuando tenía que guardar un documento, o abrir una carpeta.
Hasta que hice el primer curso de informática, aprendí a utilizar el procesador de textos, a navegar por internet, a utilizar el correo electrónico. Entonces todo fue distinto, hoy no puedo prescindir de él.
Como herramienta en la escuela, me parece necesaria aunque no suficiente, no podemos olvidar los demás recursos y para el fin para el que se utilizan.
Veremos si con los nuevos medios se consigue una educación de calidad y que el fracaso escolar sea algo residual. ... (ver texto completo)
Hola tambien recordareis algunas cuando la abuala de Ichi y Paca la de Catalina, la llamabamos tia Francisca cuando era el tiempo de pelar las mimbres de recompensa nos daban las tijeretas que eran el recorte de los quesos frescos por cierto estaban riquisimas, despues con las cascara de la mimbre haciamos unas trenzas gordas y para columpiarse en algun huerto.
Mónica yo también recuerdo lo de las mimbres, no exactamente de tía Francisca, yo lo que recuerdo es en la puerta de tía Dionisia, y tío Simón, no se muy bien de quien eran, después nos daban una peseta. Ya que has mencionado el columpio, mi amiga Ángela recordara conmigo, el que tenían colgado en el olivo del corral de su casa, menudas tardes nos hemos pasado allí.
Hola,
Me llamo Marta y soy alumna de 5º de primaria

La semana pasada nos trajeron un montón de ordenadores, para todos menos para el profesor. Nos pusimos muy contentos porque pensamos que también nos pondrían aire acondicionado en verano (nos morimos de calor) y que traerían una pizarra nueva, sin reflejos y en la que se pueda escribir sin que la tiza resbale. O sillas y mesas nuevas adecuadas a nuestra estatura, estanterías y una taquilla para nuestras cosas. Pero no, sólo trajeron ordenadores ... (ver texto completo)