Estimado Sr. Francisco: los meniscos, ya, ni van ni vienen; se fueron definitivamente. Gracias, no obstante, por interesarte por mi salud física. Por otra parte, Hipócrates, creo que, por
España, feneció también. Cuanto menos, su famoso juramento. Pero, como bien sabes, eso ocurrió hace mucho tiempo. Hoy se habla del derecho a la huelga y el no menos derecho al trabajo. Libertad, por lo visto. Un saludo afectuoso. PC