ENTREGA EXTRA
¡Una tienda de chinos! El bazar de los milagros, un oasis en medio de un desierto de penas y calamidades. Nunca me habría alegrado tanto de encontrar una tienda de esas, de las que madrugan y nunca se acuestan; “trabajar igual que un chino”, es una apología digna para un pueblo tan disciplinado y entregado al trabajo como este del mundo asiático.
Llamé a mi hermano para decirle que ya, que estaba dispuesto para acudir al vermú:
- ¿Dime, dónde; cómo que no viene, por qué? ¡Ahora ... (ver texto completo)
¡Una tienda de chinos! El bazar de los milagros, un oasis en medio de un desierto de penas y calamidades. Nunca me habría alegrado tanto de encontrar una tienda de esas, de las que madrugan y nunca se acuestan; “trabajar igual que un chino”, es una apología digna para un pueblo tan disciplinado y entregado al trabajo como este del mundo asiático.
Llamé a mi hermano para decirle que ya, que estaba dispuesto para acudir al vermú:
- ¿Dime, dónde; cómo que no viene, por qué? ¡Ahora ... (ver texto completo)