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Mujeres al socaire, pañuelos bajo un sombrero de paja sobre sus cabezas; era una estampa, una imagen perpetua que siempre me acompaña cuando, en los días que salía el sol, aún siendo el clima serrano y fresco; yo contemplaba desde aquella mole de piedra que todos llaman poyo a ellas; atareadas con bolillos de encaje, bastidores de costura; lanas a ganchillo y, sentadas en un silencio reflexivo, del que apenas levantaban la cabeza, aparecían en sus aros el color y la belleza de ... (ver texto completo)
Mujeres al socaire, pañuelos bajo un sombrero de paja sobre sus cabezas; era una estampa, una imagen perpetua que siempre me acompaña cuando, en los días que salía el sol, aún siendo el clima serrano y fresco; yo contemplaba desde aquella mole de piedra que todos llaman poyo a ellas; atareadas con bolillos de encaje, bastidores de costura; lanas a ganchillo y, sentadas en un silencio reflexivo, del que apenas levantaban la cabeza, aparecían en sus aros el color y la belleza de ... (ver texto completo)