MENEAR LAS ASCUAS
Dios reunió al rebaño en una
noche de templanzas, donde correría el vino y suculentas pitanzas. Alguien tomó la leña, otro la movió con vara; una tea encendida la propagó en candentes brasas. Ya humean los guisos presos de sus parrillas, se doran; exhalan húmedos sabores que la pituitaria reclama ¡Oh lonchas de torrezno! Cómo haces que el
pan se abra. Chorizos sangrientos pringan la miga del trigo que los paisanos amasan.
Una composición súbita de un sentimiento fugaz que
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