RAICES (continuación)
Y, tras mucho divagar con los pros y los contras, resolví aceptar esas dobles jornadas por aquel inmenso capital que, si bien lo pienso, no era tal. Desde las seis de la mañana hasta las nueve de la noche prácticamente sin cesar; pues a eso de las dos, íbamos a comer a un restaurante y, para las tres o poco más de ya la tarde estábamos todos con el delantal. Y cuando salíamos, ya de noche, nuestros pies y piernas doloridas no sabían andar; tantas y tantas horas de pie para ... (ver texto completo)
Y, tras mucho divagar con los pros y los contras, resolví aceptar esas dobles jornadas por aquel inmenso capital que, si bien lo pienso, no era tal. Desde las seis de la mañana hasta las nueve de la noche prácticamente sin cesar; pues a eso de las dos, íbamos a comer a un restaurante y, para las tres o poco más de ya la tarde estábamos todos con el delantal. Y cuando salíamos, ya de noche, nuestros pies y piernas doloridas no sabían andar; tantas y tantas horas de pie para ... (ver texto completo)