No puedo escribirte mocita sin que se quiebre mi pluma,
hay una oscura censura que atenaza mis pensamientos
y nos los deja que fluyan libres como fluyen los vientos
sin que fuerzas contrapuestas los encierren en la cuna
donde esconden filias y fobias madres de los desencuentros.
Voz humana almendralense aclimatada a todos los vientos,
¿cómo osas expandirte cual ola por eriales encubiertos
de frescos
jardines con rosas que engañan a los no despiertos
embriagándoles con perfumes emanados
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