Alange
Cobijado por el del cerro de la culebra, retando con sus canchos a la
montaña, pedregoso y enfurruñao, hay un cacho de tierra llana, donde florecen margaritas y jaramagos, cardillos, ortigas y ceborronchas en veredas alfombradas de un verde igual al de su
bandera, costeando las
aguas entre cañaverales y retamas, el águila vigila, saltando de risco en risco, buscando
carroña entre las morrás de la Morgaña, y en la cama del llano, tendido en la yerba, asfixiao y con fatiga se estiranca mi
pueblo ... (ver texto completo)