Soy una emigrante, hija de uno de los primeros colonos que llegaron a Gargáligas, el mes pasado pasé por ahí y la impresión que me llevé fue la de un pueblo un poco abandonado; la fachada de la iglesia y la de las escuelas creo que necesitan algo más que una capa de pintura. Fui a la Casa de la Cultura pero estaba cerrada (era jueves). Me hubiese gustado entrar en la iglesia, también estaba cerrada. No había nadie por las calles, posiblemente por el calor. Solo un bar abierto donde sí sentir mucho ... (ver texto completo)