Sin duda estamos ante la máxima expresión arquitectónica de Acedera. Este monumento megalítico de dimensiones descomunales fue creado hace más de un lustro para calmar la sed de los implacables jugadores de fútbol. Observense sus franjas pintadas hasta en tres tonalidades con connotaciones claramente autónomas. Representa el considerado despilfarro de la burguesía acedereña que poco a poco va dejando de lado las tradiciones cristianas y camina en pos de un laicismo emergente. En los márgenes de este ... (ver texto completo)