Dije de tomar asiento junto a mi en el ordenador, y leer esta carta conmigo. Y le digo: Un vasco en una ciudad europea, pe dijo un día, lejano, cuando algunos, harto de los silencios impuestos, creíamos, a esta
banda de cobardes, sería lo contrario de el
camino que siguieron. Aquel vasco me decía: Solo son una banda de asesinos, que aún muerto el dictador, seguirán ese camino. con los secuestros y extorsiones a su propio
pueblo, se dan la gran vida. Se amparan en las armas, para lograr, propósitos,
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