Las entidades financieras españolas están enfrentadas por las inyecciones del Estado a las cajas y sobre el uso que se puede estar haciendo de las ayudas públicas. Los bancos y cajas que no han solicitado dinero al FROB denuncian la competencia desleal de las que sí lo han hecho. Mientras que estas últimas se defienden: la competencia es dura, el entorno es complicado, tienen que seguir con su negocio y cada uno hace lo que puede para sobrevivir.
“El debate no debería ser banco o caja, sino dinero público o dinero privado”, dijo el consejero delegado de Banco Sabadell, Jaime Guardiola, durante las jornadas del sector financiero organizadas esta semana por Deloitte.
Miguel Martín, el presidente de la AEB, está molesto por la actitud de las cajas de ahorros que necesitan ayudas públicas y que, sin embargo, mantienen un mensaje de fortaleza como si no pasara nada y dijo, que "con dinero público, cualquiera cumple los requisitos de capital del Gobierno". La entrada del Estado en el capital de las entidades es, en su opinión, una distorsión.
Otra acusación que se hace es que algunas entidades estarían entrando en la guerra del pasivo a pesar de que su situación les ha llevado a pedir dinero para conseguir los mínimos de capital que exige el Gobierno. Ignacio Sánchez-Asiaín, director general de negocio de BBK, que dijo: “Las inyecciones no deben servir para condiciones privilegiadas de jubilación o para condiciones ventajosas de pasivo ... (ver texto completo)
“El debate no debería ser banco o caja, sino dinero público o dinero privado”, dijo el consejero delegado de Banco Sabadell, Jaime Guardiola, durante las jornadas del sector financiero organizadas esta semana por Deloitte.
Miguel Martín, el presidente de la AEB, está molesto por la actitud de las cajas de ahorros que necesitan ayudas públicas y que, sin embargo, mantienen un mensaje de fortaleza como si no pasara nada y dijo, que "con dinero público, cualquiera cumple los requisitos de capital del Gobierno". La entrada del Estado en el capital de las entidades es, en su opinión, una distorsión.
Otra acusación que se hace es que algunas entidades estarían entrando en la guerra del pasivo a pesar de que su situación les ha llevado a pedir dinero para conseguir los mínimos de capital que exige el Gobierno. Ignacio Sánchez-Asiaín, director general de negocio de BBK, que dijo: “Las inyecciones no deben servir para condiciones privilegiadas de jubilación o para condiciones ventajosas de pasivo ... (ver texto completo)