Nosotros no somos gringos, ni nuestra historia la suya.
Se cometió un error, aunque ya es tarde para remediarlo, y es que a la muerte del dictador habría que haber estrenado bandera, además de otras cosas.
Queramos o no, la bandera española en una cazadora, en una camiseta, o en un pantalón, no nos hace pensar justamente en las libertades. Así son las cosas aquí. Los gringos son otro cantar. Tienen el coco más comido que nosotros.
Se cometió un error, aunque ya es tarde para remediarlo, y es que a la muerte del dictador habría que haber estrenado bandera, además de otras cosas.
Queramos o no, la bandera española en una cazadora, en una camiseta, o en un pantalón, no nos hace pensar justamente en las libertades. Así son las cosas aquí. Los gringos son otro cantar. Tienen el coco más comido que nosotros.