Segunda esposa del cuarto Conde de Chinchón, ella se llamaba Doña Francisca Enriquez de Ribera, condesa de Chinchón y Virreyna del Perú.

Viajó con su marido a tierras peruanas y contrajo una enfermedad. Una india que tenía a su servicio la revelo el secreto del poder curativo de los polvos del quinino (la quinina).

La Virreyna en agradecimineto trajo a la india a España e introdujo en España los polvos de la quinina.
Hay un "dicho" en este pueblo: Chinchón tiene una torre sin iglesia y una iglesia sin torre...
En 1808 la iglesia fue quemada por las tropas francesas, quedando tan sólo la torre, que fue restaurada en 1856, cambiando su capitel de pizarra y plomo por el tejado actual. En 1858 se instaló un nuevo reloj, con la estera en el muro de mediodía.
Tremendo testimonio histórico...
Arreglos de Jueves Santo para el Santísimo en la parroquia de Ntra Sra de la Asunción..
Muchos turistas en la PLaza Mayor estos días de Semana Santa...
Imagen que sale en procesión de Samana Santa...
Los turistas, en Semana Santa, lo encuentran cerrado...
Hay muchas visitas a este castillo... pero está cerrado...
Horario de radial 4 de forma gratuita
En Morata de Tajuña mi padre estuvo destinado un tiempo durante la guerra civil. Me contaba anécdotas y como se las ingeniaban para sobrevivir. No he estado nunca, pero trataré de visitarlo en algún viaje a Madrid. Supongo que si mi padre aún viviera no podría reconocer nada. Siempre habló muy bien de su gente.
Mi padre también
Hola, estoy pensando invertir en el centro de Ocaña, me gustaría que me dieran opinión de cómo se vive allí. Muchas gracias de antemano.
Callles estrechas y empedradas... Bien cuidadas...
HOJAS SECAS

Son como cuerpos alados
de colores, arrastrados,
que nos hablan del otoño
junto al fruto del madroño,
amarillo y colorado.

Todo el jardín alfombrado,
los árboles desnudados, ... (ver texto completo)
Un pino gigantesco dio con sus ramas
en el suelo y se echaron a temblar
los cortijeros ante el ejemplar
inerte. A pesar de su impresión sana

se ha disuelto en madera y pronto en llama.
Nadie hubiera podido proclamar
flojera en su agarre reticular.
Era concentración, la fuerza en calma,
... (ver texto completo)