Soy una perdona que ha vivido desde los tres años hasta los veinte en
Aranjuez.
Mientras fui niña, fui
feliz, pero cuando llegó el momento de ponerme a trabajar me cambio la vida. Aranjuez no sé ahora, pero en mis tiempos estaba muerto en cuestión industrial y tuve que dejar mi
casa, mis padre y mis hermanos y venirme a
Madrid yo sola a trabajar.
Por otro lado eso que dicen algunos ribereños de que Aranjuez siempre ha estado muy limpio. Pues me parece a mí que no estamos hablando del mismo
pueblo.
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