No se puede caer en el banalismo de decir estupideces del calibre de las soltadas por Acebes, sobre sembrar divisiones, puesto que han sido ellos los primeros interesados en crear esas divisiones, en expandir a los cuatro vientos lo de la balcanización de España, lo de españoles de primera y de segunda, lo de que el resto de los españoles íbamos a pagar las facturas del Estatut, pero desde luego esas mismas estupideces jamás pueden servir de excusa para no respetar el derecho de aquellos que desen ... (ver texto completo)