SE DURMIÓ EN EL AUTOBUS
Era un hombre que no podía dormir ni siquiera seis horas diarias, su vida trabajando era penosa, su oficio era vigilante de seguridad, sin arma, tan solo una defensa personal que dejaba en su taquilla de la ropa de trabajo. La noche no podía dormir cuando trabajaba, ya que le tenían puesto unos relojes de fichar cada cuarto de hora, por todo el edificio donde efectuaba su trabajo nocturno, y algunas veces doblaba su jornada, al faltar personal en su empresa, y si no era ... (ver texto completo)
Era un hombre que no podía dormir ni siquiera seis horas diarias, su vida trabajando era penosa, su oficio era vigilante de seguridad, sin arma, tan solo una defensa personal que dejaba en su taquilla de la ropa de trabajo. La noche no podía dormir cuando trabajaba, ya que le tenían puesto unos relojes de fichar cada cuarto de hora, por todo el edificio donde efectuaba su trabajo nocturno, y algunas veces doblaba su jornada, al faltar personal en su empresa, y si no era ... (ver texto completo)