La enseñanza no produce aprendizaje, como tampoco la horticultura produce plantas. El aprendizaje y el desarrollo tienen lugar espontáneamente, no se les puede forzar; lo único que se puede hacer es ayudar a que se produzcan más fácil y económicamente, pero no se puede conseguir que tengan lugar. Un jardinero no puede «conseguir» que agarre un injerto; un especialista del corazón tampoco puede «conseguir» que el cuerpo acepte el transplante, ni un profesor que el alumno asimile nuevos conocimientos ... (ver texto completo)
"La educación no es una llave que abre puertas: es el valor de atravesarlas cuando están entreabiertas".