Estás frente a la
Casa de Allende, uno de los
edificios más singulares y fotografiados del centro de
Madrid, ubicado justo en la
esquina de la
Plaza de Canalejas con la Carrera de
San Jerónimo. Este inmueble es una joya de la
arquitectura ecléctica que destaca por mezclar estilos muy distintos: El
Mirador de Madera: Lo que más suele llamar la atención es ese imponente
balcón de madera oscura (caoba de Guinea) que parece sacado de una casona del norte de
España. Es un guiño a la arquitectura regionalista cántabra, de donde era el arquitecto Leonardo Rucabado. El
Torreón: La esquina está coronada por una
torre circular con una
cúpula de
cerámica de Talavera, que le da un aire señorial único en la zona. Detalles de la
Fachada: Si te fijas en el ladrillo rojo, verás que tiene una decoración de "conchas" que recuerda a la famosa Casa de las Conchas de
Salamanca.