Sr. Cura, encantado de leer su escrito, incluso un poco envidioso de como me imagino que es su personal Aldea del Arce, uno que es desertor del Arado o mas bien del Callado en mi caso añora las caminatas por el
campo, solo, pero consigo mismo, permita me recomendarle como
música a los monjes de Silos, eso saliendo el sol, aliviándose y con cigarro en la boca casi, casi, la paz celestial.
De todas formas aunque sus paisanas hoy lo erraran, fiese, todos nos equivocamos.
AL-BASIT.