Sigo, una parte de mi escrito ya ha entrado, con lo cual puedo continuar por si es posible racionalizar el resto.
Ese alguien que solo aporta palabras, no hace ni mas ni menos lo que tu estas haciendo, lo que hace un Psiquiatra, o cualquiera con buena o mala intención, y como te decía anteriormente, algunos tocan esa tecla que hace sonar la campanilla, para bien o para mal, si, es el despertador que suena, que te dice incorpórate, estas vivo, camina, integrarte, no te quedes, haz el intento, tu puedes.
En referencia a las vidas de los anteriormente mencionados, sabemos menos de sus vidas que de sus obras, si escribieron de una forma y actuaron de otra, pero cuando miramos su obra no analizamos su vida, y en verdad la desconocemos, sus intenciones, sus vivencias, sus manías o sus lujurias, ante una obra podemos extasiarnos o ser indiferente o repudiarla, pero normalmente no vemos en ella la vida mas o menos oculta del autor, exactamente como cuando he leído tu escrito, no me había planteado que estuvieses casado, que tuvieses descendencia, o lo mas grave (para mi) que tuvieses sentimientos (ese es mi error lo confieso) pero cada persona incluyéndote a ti, que nos molestamos en escribir aportamos algo a la humanidad, y en ese algo ya llevamos el premio o castigo dependiendo como lo sintamos o lo que aportemos.
Y por último, a los sentimientos no se les puede poner ruedas y pedales y llevarlos de acá para allá, solamente están ahí y de vez en cuando se despiertan.
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