El 12 de marzo, al día siguiente del 11-M, alguien entró en el domicilio de Mouhannad Almallah para robar. Al menos así consta en la denuncia que interpuso ese presunto terrorista que luego se afiliaría al PSOE.
El episodio resulta curioso. Podemos creer en las casualidades o podemos suponer que existe una razón para que fuera precisamente el 12-M.
Podemos suponer, por ejemplo, que ese presunto terrorista está efectivamente implicado en los atentados y que efectuó una falsa denuncia para justificar posteriormente por qué podían haber aparecido efectos suyos en alguno de los escenarios de las investigaciones. Sin embargo, el hecho es que no han aparecido efectos de Mouhannad Almallah en ninguno de los escenarios de la trama (salvo en su propio domicilio).
O podemos suponer que alguien quería usar a Mouhannad Almallah como cabeza de turco y entró en su casa para robar unos cuantos objetos que poder luego depositar en alguno de los escenarios de las investigaciones, con el fin de pringarle en caso necesario. Finalmente, por lo que sea, no fue necesario pringarle más de la cuenta.
Aunque también hay una solución intermedia: que Mouhannad Almallah trabaje para nuestros propios servicios del Estado y que alguien le ordenara poner la denuncia por si hacía falta sacar algún objeto suyo más adelante en algún escenario, con el fin de tener un cabeza de turco temporal. La denuncia permitiría luego restar validez judicial a las pruebas "encontradas".
¿Quién entró "casualmente" en casa de Mouhannad Almallah aquel 12 de marzo, si es que entró alguien? Aquel 12 de marzo, recordemos, es también cuando se interviene "casualmente" el teléfono de Rafá Zouhier en un sumario por tráfico de drogas que no tenía ninguna conexión con el 11-M.
¡Pasaron tantas cosas aquel 12 de marzo! ¡Qué difícil resulta construir un cielo protector cuando uno está acuciado por la prisa!
... (ver texto completo)