“La INFANCIA”, no hay nada más puro y transparente que el alma de un niñ@
y por eso debemos respetar su inocencia, seguir sus códigos,
ser cómplices de sus fantasías y
juegos, escuchas de sus secretos
y enseñarles con el ejemplo, sin defraudarlos nunca…
Y volver a soñar
con un
cielo de caramelo,
con la luna de queso
y los días sin fin,
y correr y enredarme
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