!Yo no quiero Republica!
Desde el comienzo de la II República estaba augurado el desastre. El horror fue terrible en los dos bandos, pero las miserias del terror impuesto por la izquierda en Madrid en los últimos años de la República convirtieron la capital en un infierno. Las torturas llevadas a cabo en las checas madrileñas, llega a decir Baroja, no tuvieron parangón:
"Me hubiese gustado estar en Madrid durante la guerra en una embajada, afrontando, claro es, el peligro de las bombas, pero caer ... (ver texto completo)
Desde el comienzo de la II República estaba augurado el desastre. El horror fue terrible en los dos bandos, pero las miserias del terror impuesto por la izquierda en Madrid en los últimos años de la República convirtieron la capital en un infierno. Las torturas llevadas a cabo en las checas madrileñas, llega a decir Baroja, no tuvieron parangón:
"Me hubiese gustado estar en Madrid durante la guerra en una embajada, afrontando, claro es, el peligro de las bombas, pero caer ... (ver texto completo)