No pertenezco ni simpatizo con ningún partido político. No soy católico practicante, pero creo en la ética como patrón de comportamiento individual y social, aunque en realidad me pasa como a casi todos, que me faltan referencias. Los partidos son hoy más utilitaristas que nunca antes, venden su alma por el voto que les catapulta al poder; poderoso veneno éste que vuelve arrogante a quien lo ostenta y mezquino a quien lo pierde y enzarza a ambos en un enfrentamiento que nos perjudica a todos, incluso a ellos que sangran su credibilidad día tras día. Muertas las ideologías, cómo distinguir al lobo del cordero?: Pues sintiéndolo por los agnósticos, por aquello que dicen que dijo Cristo: "por sus hechos los conoceréis".
Uno dice que ya se ha firmado el "Estatut" y que no se ha roto España. Pues bien, no creo que España sea un jarrón chino que rompe con estrépito, pero la cuestión parece bastante clara: El Estatut se negoció sobre el terreno ya ganado por los nacionalistas catalanes, es decir, es un peldaño más arriba. ¿Qué va a ocurrir cuando más pronto que tarde se negocie el próximo? Pues que se negociará sobre la base de que Cataluña es una nación y por encima de este concepto solo queda un peldaño:"El Estado". ¿Y que pasará ahora con el Estatuto Vasco" Creo que podemos apostar a que reconocerá una autonomía mayor que la catalana y que se retorcerán las palabras para reconocerles como "algo más que una nación" sin llegar al Estado. Eso vendrá después.
Cómo podemos estar tan ciegos? Los nacionalismos catalán y vasco tienen su objetivo fijado desde hace tiempo. No tienen prisa en conseguirlo porque saben que el sistema democrático juega de su lado y saben perfectamente que no conseguirán la independencia de un plumazo, pero si lo lograrán trazo a trazo. El catalán o vasco aún no converso, se convertirá. No en vano tienen el poder y el poder manipula mentes y tuerce voluntades.
Cuanto más divididos, más débiles. Pobre España.
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