El perdón no nos hace líbres, primero porque para perdonar hay que ser víctima de algo, y segundo porque sencillamente no es cierto. Lo que nos hace libres es el poder andar con la cabeza bién alta, y no tener que agacharla, lo que nos hace libres es poder caminar con la conciencia tranquila y no con la sensación de haber sido derrotados, lo que nos hace libres en definitiva es la propia libertad, y si los terroristas consiguieran algo de lo que piden, algo por lo que han matado, la libertad dejaría de existir.
Esto no es una guerra en la que hay dos bandos que luchan, aquí hay un bando que mata, a traición a ser posible, y otro que lucha por la libertad y por el estado de derecho, para que eso mismo por lo que matan estos, otros lo pidan por los cauces democráticos que existen; si gana el asesino, el extorsionador, el ladrón, el delincuente, no servirá de nada la democracia, no habrá libertad y no seremos libres.
RGS.
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