Sta. Maria de la Alameda, pueblecito muy típico de cordillera donde debíamos ubicar el
bar “Sol y Aire” en donde haríamos la parada obligatoria para
comprar el permiso de
pesca por el día y aprovechar de
comer algún “bocadillo” que nos diera energías para el frió día que nos esperaba. Mientras comíamos, el encargado nos explicaba que el sector de
río Aceña donde iríamos, el “coto de pesca”, se dividía en tres tramos.
El 1º, donde tienen preferencia para ejercitar la pesca personas con minusvalías
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