Mientras Zapatero decide si respeta la voluntad de los navarros y deja gobernar a la fuerza más votada –de lejos, UPN-, o si, por el contrario, humilla a los socialistas de Navarra y ordena pactar con los anexionistas del nacionalismo vasco, aparece en el horizonte un nuevo conflicto: el Tribunal Constitucional parece decidido a hacer las cosas de modo que el estatuto de Cataluña pueda pasar el trámite sin cambiar una coma. El estatuto no pasará el examen en bloque, sino por partes. Al mismo tiempo, ... (ver texto completo)