Estoy de acuerdo con ambas opiniones: las
fiestas se han beneficiado notablemente al salir de la
plaza, pero sigue siendo un recinto demasiado reducido para toda la gente que atrae, que en el finde nos juntamos un montón de peña, con o sin papeles, forasteros o del casco.
Ocaña está pidiendo a gritos un ferial bien montao, al estilo de la
Feria de Abril, de
Sevilla, aunque sea a escala.
De paso, felicitar al buen criterio a la hora de buscar
aparcamiento al personal que se acercaba de
pueblos limítrofes
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