¡Qué manía, con el machismo!, a mi me encanta fregar los platos, y no me considero una mujer ofendida por ello, a mi me encanta pasar la escoba con gracia, mientras escucho
música bailona ( resulta de lo más grato) a mi me gusta hacer mi cama, mientras bailo una samba, y aquí no pasa nada. Lo único es, que no lo hago porque me obligue mi marido mientras él se tira a la bartola, eso no. En todo caso, lo que si se ve muchas veces, en estas manifestaciones de las radical-feministas, es un odio feroz
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